La Jornada
México, D.F.- Arturo Aragón Sosa, secretario general del Sindicato de Sobrecargos de Aviación y Eduardo Pérez Medrano de la organización de trabajadores de Aviación en México, coincidieron en señalar que permitir acuerdos de “cielos abiertos”, como lo pide Frederick W. Reid, directivo de Delta Airlines, sería tanto como poner en manos de las aerolíneas extranjeras la explotación del mercado nacional en situación de desventaja.
El líder de los sobrecargos hizo notar que plantear una nueva política aeronáutica que permita brindar facilidades a las aerolíneas extranjeras dentro del mercado doméstico, lo único que se lograría sería poner “al borde del suicidio” a la industria aérea mexicana ya que existiría una competencia totalmente desleal pues mientras una sola aerolínea norteamericana como United Airlines cuenta con 600 aparatos, nuestro país en su conjunto no sobre pasa los 250 aviones comerciales (de pasajeros).
“Bajo este esquema, nos enfrentaríamos al hecho de que no se podría competir dentro de nuestro propio nicho de mercado y realmente me parece que tomarse una decisión de tal magnitud sin considerar las consecuencias que ello podría traer sería casi increíble”, señaló Aragón Sosa.
Dijo que en el caso particular de ASSA, en base a la ley existente en base en materna de aviación debe protegerse al sector contra una competencia desleal, pero llegado el caso de que se modificara dicho reglamento, de manera inmediata se pronunciarían los sobrecargos en contra, a través de una serie de movilizaciones por todo el país.
Por su parte, dijo que OTAM se opone a la apertura de los cielos, porque el interés de la organización no sólo está en los trabajadores de la controladora Cintra, sino también porque se pronuncia en favor de mantener la fuente de empleo de los trabajadores que laboran en las aerolíneas Aeromar, Allegro, Azteca, Aerocalifornia y Aviacsa, donde también nuestra organización tiene agremiados.
Explicó que para que una aerolínea extranjera pueda hacer vuelos de México a Guadalajara o México-Cancún-México, “a lo que se le llama cabotaje se tendría primero que modificar las leyes de aviación mexicana y a esto los más de 25 mil trabajadores de aviación, las autoridades del sector aeronáutico, los diputados, así como el propio presidente Fox se opondrían seguramente porque sería el cierre de olas fuentes de empleo, además de poner en manos de extranjeros la industria aérea mexicana”.
Explico que el mercado de aviación en México para por una crisis desde inicios del 2001, que se agudizó en septiembre del año pasado, lo que ha generado que las aerolíneas mexicanas hayan tenido que solicitar dinero prestado al gobierno para poder pagar los altos costos de las primas de seguros y así estabilizar momentáneamente su economía.
En su opinión para mermar la vulnerabilidad en que se encuentran las aerolíneas mexicanas “es necesaria una recapitalización, la cual se podría dar a través de la venta de las aerolíneas, el IPAB y Cintra, controladora y Aeroméxico y Mexicana, han señalado que continúa el proceso para la venta de esas empresas y si las líneas extranjeras tienen interés en las rutas de nuestro país tendrán que adquirirlas incluyendo su personal y obligándose a cubrir las rutas menos rentables”.
Por lo anterior, agregó, los más de 25 mil trabajadores que laboran directamente en las aerolíneas mexicanas no permitirán que se ponga en riesgo su fuente de empleo, amparándose en las leyes de aviación mexicanas, donde claramente se señala que las aerolíneas extranjeras no pueden hacer cabotaje (hacer vuelos domésticos) dentro de nuestro país.