TORREÓN, COAH.- Aproximadamente 4 mil 500 pesos al año paga un vendedor ambulante al Municipio, afirma Miguel Luna Díaz, representante de la organización de comerciantes más numerosa de la ciudad.
“Multiplíquelo por cerca de 7 mil vendedores que somos, para que se dé una idea de la ayuda que significamos en las finanzas municipales y ni así tenemos derechos ni siquiera por ese motivo nos dan nuestros permisos por escrito, pero a diario nos cobran la plaza’’, acusa.
Para Miguel Luna Díaz la cantidad de vendedores que día y de noche operan en la ciudad, lo mismo en los paseos públicos que al oriente de la ciudad o en la zona centro, no tiene duda pues se ve y apenas en unos meses de trabajo, ya se tienen ubicados y registrados mediante el sistema digital o de posiciona-miento, alrededor de 4 mil.
El representante de los ambulantes insistió en que no permitirán que se les impida trabajar aunque sea sin permiso, mucho menos en esta temporada que es una de las más esperadas durante el año.
Parar él, “son años en que hemos creado derechos y por eso nos vamos a seguir oponiendo al retiro y seguiremos exigiendo que nos dejen trabajar’’.
Si hay alguien que contribuye a fortalecer el erario, somos los ambulantes y por ese motivo nos toleran, aunque declaren otra cosa.
Indicó que en estos tres años finalmente ya no se concretó lo de la reubicación de los ambulantes establecidos, de la zona centro al mercado “nueva Alianza’’ en el sector del mismo nombre.
Como no se arregló totalmente ni la compra del terreno ni los dineros para la construcción, posible-mente esto se logre hasta la siguiente administración pero todavía depende de lo que “nosotros veamos y si nos conviene’’.
Según Luna Díaz, existe una realidad y contra eso nadie puede luchar, “los años que tenemos pagando por un espacio en la vía pública nos ha significado derechos y de ser necesario los vamos a defender pues tenemos derecho al trabajo’’.
Sostuvo que operan en la ciudad, considerando los paseos públicos, tianguis y los ambulantes de la zona centro, cerca de 7 mil vendedores y pocos de ellos tienen permisos por escrito pero conservan los recibos por el pago de sus plazas.