Michael Douglas en lío de faldas
En tremendo lío de faldas se encuentra metido el actorazo Michael Douglas y todo porque a su ahora esposa, Catherine Zeta-Jones, le entró el capricho de ser la dueña absoluta de una lujosísima mansión que, para variar, le pertenece en parte a su anterior mujer, la aun bella Diandra Luker. La situación se ha convertido en un verdadero infierno para el pobre Michael, quien no puede convencer ni a una, ni a otra para llegar a un acuerdo. Así las cosas, cuando Diandra y Micky, se casaron, compraron la mejor mansión en la paradisiaca isla de Mollorca, y tras su divorcio se llegó al acuerdo de que ambos compartirían “la casita”. Todo iba viento en popa, hasta que el actor se volvió a casar y ahí comenzaron los problemas. Catherine, dice no estar dispuesta a compartir nada, con la ex mujer de su marido, y la ex, grita a los cuatro vientos que ¡jamás, jamás!, venderá la parte que le corresponde de la casa y que cuando ella muera, la mansión bautizada como S’Estaca, pasará a manos de su hijo Cameron. El infierno se desató luego de que, Douglas le habló a Diandra de comprarle su mitad y ella, furiosa le respondió que pase lo que pase, no se dejara arrebatar su parte. El actor se siente, según cuentan, presionado por Zeta-Jones que, mujer al fin y al cabo, considera que el servicio de S’Estaca, que trabaja para ambas partes, no la reconoce como la señora, ni los días en los que lo es legalmente. Se dice que cada vez que Catherine se instala en S’Estaca, hace unos berrinches titánicos. La galesa se queja a su marido de que ni siquiera puede cambiar las cortinas, porque al parecer lo ha hecho y, al regresar a la casa, la otra señora las había vuelto a cambiar. Para aminorar la tensión, Michael y Diandra, dividieron la mansión y dispusieron dormitorios y algunos salones de estar, asignadas a cada una de las partes y en las que no puede entrar la otra. Es decir, que Zeta-Jones y Douglas no duermen en la misma cama en la que lo hacen Diandra y su actual pareja, el banquero neoyorquino Zac Bacon. Pero a pesar de ese democrático acuerdo, la realidad es que en los últimos dos años, las tensiones han ido en aumento y la cosa no pinta nada bien, pues la única alternativa para Douglas es que su ex se encuentre en la ruina y decida vender su parte, situación muy poco probable, si se toma en cuenta que la seño Diandra, le cobró poco más de 50 millones de dólares a su compungido ex marido, para concederle el divorcio.
RACHA DE MALA SUERTE
Corren tiempos difíciles para dos de los hermanos Jackson. El primero en caer en desgracia es Michael. Dicen que ni la noticia de que es padre por tercera ocasión, lo ha sacado de la profunda depresión en la que se encuentra, debido, rumoran, a que está al borde de la bancarrota. Michael, quien el jueves entrante cumplirá 44 años esta derrotado por el fracaso de su último disco, Invencible, que tuvo un lanzamiento tan multimillonario como sus pérdidas. Según las últimas noticias, Michael se encuentra más solo que nunca y se ha enganchado nuevamente a los analgésicos y al alcohol. Pero, a diferencia de 1993, cuando ingresó voluntariamente en un centro privado para superar su adicción a las pastillas, esta vez no quiere dejarse ayudar. Y su familia teme por su salud y por su vida. El segundo miembro del clan Jackson que se encuentra en problemas es Janet, quien según cuentan quedó embarazada del cantante Justin Timberlake, ex de la Britney Spears. Para echar más leña al fuego, la seño Lynne Harless, mamá del chamaco, ha salido en defensa de su bebé de 22 años. La Harless, aseguró que Jackson, de 36 años, trató a su hijo como un “trozo de carne” y un “juguete sexual, porque no encontró a un hombre de su edad que quisiera estar con ella”. Según dicen los chismosos, Janet decidió dejar a Timberlake, inmediatamente después de que se enteró que estaba embarazada. Allegados a Justin, afirman que él se siente utilizado y que está pensando seriamente en ponerle una demanda a la futura madre de su hijo…
EN BUSCA DEL PERDÓN
Famosa por haberle puestos los cuernos al marido y abandonarlo para huir al lado de su amante el guapérrimo Gladiador, Russell Crowe, ahora la rubiecita Meg Ryan, parece que ha reconocido su error y se ha dado a la tarea de reconquistar a su ex pareja el también actor Dannis Quaid. Todos en Hollywood comentan las tretas de reconquista de la Meg. Muchos dicen que Dennis jamás la perdonará, pero otros más optimistas, aseguran que el amor entre ellos fue tan grande que seguramente se darán una segunda oportunidad. En las últimas semanas, Ryan y Quaid han sido vistos juntos, y se dice que la actriz, arrepentida de su locura pasional y ansiosa por recuperar a su familia y su imagen de rubia mona, graciosa y dulce, está luchando con todas sus armas. Pese a todo, no hay seguridad de que el acercamiento cuaje, Quaid, ha comentado en varias ocasiones que la experiencia que vivió con la actriz fue lo más humillante de su vida. Después del divorcio, Quaid volvió a entrar en la órbita artística y empezó a cambiar sus costumbres y hasta buscó consuelo temporal en los brazos de Andie McDowell, la modelo Laura Molinari, la chica Playboy Shanna Moakler. El caso es que Dennise es un hombre nuevo y al parecer ya no recuerda con nostalgia sus pasados 14 años de matrimonio… Merecido se lo tiene la Meg, por resbalosa, ¿no creen?
¡Hasta la próxima!