WASHINGTON.- El presidente George W. Bush firmó el lunes una ley que crea el Departamento de Seguridad Interna para prevenir ataques terroristas.
El nuevo departamento "concentrará la totalidad de los recursos del gobierno estadounidense en proteger al pueblo estadounidense", declaró Bush.
El presidente designó a Tom Ridge como director del nuevo departamento.
La firma de Bush da inicio a la mayor reorganización del gobierno estadounidense desde la creación del Departamento de Defensa en 1947, un proceso que según un portavoz podría tardar dos años.
"Hoy estamos adoptando una acción histórica para defender Estados Unidos y proteger a nuestros ciudadanos contra los peligros de una nueva era", afirmó el presidente. "Con mi firma, este acto del Congreso creará un nuevo Departamento de Seguridad Interna, asegurando que nuestros esfuerzos por proteger este país sean amplios y unidos".
Bush dijo que propondrá al secretario de la armada Gordon England como segundo de Ridge y a Asa Hutchinson, titular del Departamento Estadounidense Antidrogas, como subsecretario de seguridad fronteriza y transportes.
"Con una vasta nación por defender, no podemos ni pronosticar ni impedir todo ataque concebible en una sociedad libre y abierta", dijo Bush. "Ningún departamento del gobierno puede garantizar completamente nuestra seguridad contra asesinos implacables que se desplazan y complotan en las sombras, pero igualmente nuestro gobierno tomará toda medida posible para salvaguardar a nuestro pueblo".
Bush también informó progresos en la guerra antiterrorista. Los demócratas han cuestionado que se hayan hecho progresos y señalan que al parecer Osama bin Laden sigue vivo.
"Muchos terroristas son interrogados ahora. Muchos terroristas han sido muertos. Hemos liberado un país", agregó el presidente. "Este acto da los próximos pasos críticos para defender nuestro país contra la continua amenaza del terrorismo. La amenaza del asesinato en masa en nuestro propio suelo podrá ser encarada con una respuesta unida y efectiva".
El proyecto se vio enmarañado en disputas partidistas en el Capitolio. Los demócratas se negaban a conceder al presidente los amplios poderes que reclamó para contratar, despedir y movilizar trabajadores en la nueva agencia.
Bush no cedió e hizo del desacuerdo una cuestión política. Los demócratas cambiaron de rumbo después que su derrota electoral por el control del Congreso fue atribuida en parte a la lucha en torno de la creación del nuevo departamento.
El nuevo departamento --una idea a la que Bush se opuso inicialmente-- absorberá 22 agencias existentes con un presupuesto combinado de unos 40.000 millones de dólares y empleará a 170.000 trabajadores.
El vocero de la Casa Blanca Ari Fleischer dijo que el departamento se irá compaginando paulatinamente pero que no estará en pleno funcionamiento al menos por un año, y quizás dos.
El vocero de Ridge, Gordon Johndroe, dijo que la estructura directiva de la nueva agencia estará en funciones en el término de tres meses.
La firma del proyecto pone fin a una odisea que comenzó a ventilarse en el Congreso hace casi un año contra la oposición de Bush, sólo para que éste ofreciera su propia versión cuando la corriente se hizo imparable.