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Washington, EU.- Autoridades policiacas confirmaron ayer que el hombre de negocios que murió ayer en una gasolinera a causa de un tiro hecho a larga distancia, es la décima víctima del francotirador que ha asolado la capital estadounidense.
Las pruebas se balística realizadas se relacionan de “forma concluyente” a los otros nueve ataques hechos por el mismo criminal en el área de Washington, afirmó el mayor Howard Smith, de la policía del Condado de Spotsylvania, según las diferentes televisoras .
Kenneth Bridges, de 53 años, empresario y padre de seis hijos, quien murió ayer de un disparo en la espalda mientras estaba en una gasolinera de la cadena Exxon en el estado de Virginia, se sumó a otras siete víctimas fatales y dos heridos del francotirador.
En todos los casos, el francotirador ha disparado una sola vez a larga distancia con un fusil y contra personas que realizaban tareas tan normales como cortar el césped o llenar tanques de gasolina.
Una verdadera cacería humana se ha desatado en la capital estadounidense y se cree que el criminal actúa desde una camioneta de color blanco, pero hasta el momento las autoridades no tienen un claro indicio de quién pueda ser el francotirador.
Este incidente ocurrió en medio de un estado de pánico creciente entre los residentes de Maryland y Virginia, entidades aledañas a Washington, en especial porque los ataques han ocurrido en centros comerciales y gasolineras.
En Estados Unidos más del 95 por ciento de los conductores llenan ellos mismos los tanques de la gasolina porque el combustible es más costoso cuando el servicio es prestado por un empleado del establecimiento.
Pero desde el inicio de los asesinatos, el pasado 2 de octubre, un creciente número de conductores ha preferido pagar el costo extra del combustible, a fin de permanecer dentro de sus vehículos.
En casos extremos, algunos conductores han pagado la gasolina por adelantado, pero han abandonado las instalaciones sin cargar el combustible cuando han visto comportamientos sospechosos o automóviles de color blanco en las inmediaciones de las gasolineras.
Aunque la policía ha hecho llamados diarios a la calma, las escuelas registran un nivel de ausentismo mayor al promedio para esta época del año, en un indicativo de que algunos padres han optado por que sus hijos permanezcan en sus hogares.
Al menos una de las víctimas no mortales, un niño de origen afroamericano de 13 años, fue tiroteado fuera de su escuela preparatoria.
Autoridades médicas reportaron ayer que el joven se recuperara de manera plena en un hospital.