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México.- El secretario de Economía, Luis Ernesto Derbez Bautista, manifestó su desacuerdo en continuar con la apertura de la economía nacional hacia el exterior ?si no se tienen los programas adecuados para la defensa?.
Al referirse a la preocupación en el campo, por la apertura a partir de 2003 a los productos agropecuarios procedentes de Estados Unidos, el funcionario consideró ?delicado? una renegociación del capítulo respectivo en el Tratado de Libre Comercio, pero se manifestó por acuerdos que reduzcan la desigualdad existente.
?Nosotros tampoco estamos de acuerdo en abrir la economía nacional más, si no se tienen los programas adecuados para la defensa. El punto más importante de lo que enfrentamos el día primero de enero del año 2003 es precisamente el que se hayan acordado fechas de apertura sin que se hayan acordado programas de complementariedad al apoyo del Sector Agropecuario?.
El funcionario federal respondió a la inquietud sobre el tema que manifestó el diputado José Narro Céspedes, del Partido del Trabajo (PT). ?Esté usted seguro que no haríamos ninguna negociación ni en ALCA ni en ningún otro tratado, en el cual la apertura no fuese una apertura que contara con los respaldos necesarios para que el sector agropecuario mexicano continuara?.
Insistió que la renegociación ?es un tema delicado?, porque la verdadera preocupación, dijo, deben ser los programas complementarios que no se llevaron a cabo.
Esto, sostuvo, está en manos tanto del Legislativo como del Ejecutivo para llegar a un acuerdo y una solución que permitirán que la desigualdad existente por ciertas acciones de algunos socios comerciales, particularmente Estados Unidos, sea revertida con acciones concretas del gobierno mexicano.
?En eso estamos de acuerdo, estamos trabajando?, puntualizó el funcionario ante la comisión de Comercio y Fomento Industrial de la Cámara de Diputados.
Durante la ronda de preguntas y respuestas, el secretario de Economía se refirió, a petición de los legisladores, al tema de las maquiladoras, y recordó que se ha registrado una pérdida de empleo importante en 2001, como resultado de la fuga de estas empresas a China, Malasia, Indonesia y otras naciones de la región asiática.