El cuento de siempre...
Tener una mascota es algo muy agradable y más aún cuando lo hacemos con mucho gusto. A cambio recibimos amor, cariño, alegría y muchísimas satisfacciones. Pero todo esto no significa que al tener una mascota se esté libre de responsabilidades. Al adquirir una mascota debemos saber que tenemos una responsabilidad para con ella, es casi igual que tener un hijo, hay que alimentarlo, cuidarlo, darle tiempo y enseñarlo a que se comporte bien. Cuando tenemos perritas, si es que no queremos que tengan perritos, debemos esterilizarla, si tenemos un perro con un genio un tanto complicado, debemos adiestrarlo o enseñarle lo que debe o no debe hacer, etc.
Sin duda hay mucha gente que sabe todo esto, y que siempre está pendiente de su mascota, pero lamentablemente hay otras gentes que no saben qué hacer al momento de tener una mascota. Esta gente es la responsable de que ande tanto perrito vago por las calles, generalmente adquieren una mascota y cuando les molesta la tiran a la calle, o porque está enferma o porque es perrita y no quieren molestias a la hora de su celo, también existen personas que les gustan los cachorros pero cuando éstos crecen los botan porque ya no son cachorros, así podemos enumerar un montón de razones. Entonces ¿cuál es el problema y cuál la solución?
El problema:
La poca información, la poca educación y el desinterés tanto por las personas como por las autoridades.
¿Solución? Es fácil reclamar y cerrar los ojos al problema de sobrepoblación canina. Es un problema social, un problema que atañe a todas las personas, no sólo a las que le gustan los perros. Si caminamos por la calle, los perros callejeros nos hacen reaccionar a todos, a unos nos dan mucha tristeza y a otros les causa rabia y molestia, sin duda es un problema de todos.
La solución:
Sin duda la mejor solución es el entendimiento y la buena disposición de todos, pero es una solución a muy largo plazo y no toda la gente está dispuesta a cooperar por lo pronto lo que podemos hacer es:
Hacer conciencia en todas las personas, empezando por nuestros hijos y conocidos.
Luchar por los derechos de los animales.
Rechazar los espectáculos, laboratorios o cualquier otra cosa que viole los derechos de los animales.
Atreverse a denunciar a las personas que maltratan a los animales.
Pedir a las autoridades que se manifiesten a favor de los animales y traten el tema a nivel gubernamental.
Ahora surge otra interrogante, las personas que nos sacrificamos (con mucho gusto, por supuesto) en darle alimentos y techo a tanto perro callejero que existe, ¿qué somos, delincuentes o mártires?, hay personas que nos halagan y otras que nos critican, por supuesto las críticas vienen de los vecinos nuestros, pero ¿qué hacemos?, si tuviéramos corazón para echarlos a todos a la calle, todos sufriríamos, ellos, nosotros y hasta las mismas personas que nos critican, habrían más perros callejeros y sin control. Le pedimos a todas estas personas que están descontentas con nuestra labor, que se ayuden ellos mismos ayudándonos, que colaboren en lo que sea para que esto se termine y no tengamos que andar recogiendo más perritos, que nos ayuden a buscarle dueño a los perritos que tenemos en nuestro hogar o a que alguien nos escuche para tener un buen terreno donde llevar a estos angelitos. ¿Acaso eso no sería más productivo?
Recordemos las reglas para ser un perro callejero
Para cualquier perro que le interese pertenecer a este grupo de animales no debe preocuparse pues es muy fácil. Primero, debes encontrar un dueño irresponsable que te adquiera (comprado o regalado) sabiendo que no tiene espacio para mantenerte, y mucho menos tiempo para cuidarte y educarte.
Segundo, si eres una hembra será aún más fácil pues la gente tiene la mentalidad que no vales la pena pues en poco tiempo te convertirás en madre de cachorros, cuando en realidad todo dueño debe castrar a su mascota si lo que quiere evitar es esto.
Tercero, como tu dueño nunca ha tenido tiempo ni paciencia de enseñarte a comportarte, entonces no te preocupes, has todo lo que te dé la gana, pronto se cansarán de ti y te abandonarán.
Cuarto y último, cuídate de los automóviles, ellos son muy peligrosos si no tienes experiencia andando en la calle.
Lucy Alvarado Cuevas lucy6818@yahoo.com; Arturo Castañeda Orduña wolfschauze@ieee.org