SAN PEDRO, COAH.- El ejido Puerto de Ventanillas municipio de San Pedro, contará con un equipo solar llamado fotovoltaico, para la extracción de agua y con ello abrevar el ganado, informó Sergio Leyva Ramos, director de Fomento Agropecuario de este municipio.
Dijo que en una reunión que se llevó a cabo el jueves pasado, estuvo Raúl de la Cruz, encargado del programa de energía solar en Torreón de Firco, hizo entrega de este beneficio para los productores del ejido de Puerto de Ventanillas.
Dijo que el Firco pagó el 80% del costo del equipo solar y los productores el otro 20% del gasto total.
Precisó que aparte del Puerto de Ventanillas, también se vieron beneficiados los ejidos San Francisco del Valle y el ejido Gavilanes.
“Es un excelente equipo, el cual les permitirá ahorrar en gastos como en hidrocarburos como el diesel y puede extraer agua desde 6,000 a 8000 mil litros de agua, dependiendo las necesidades de los productores”, dijo el funcionario.
Aprovechar la energía
De acuerdo a Firco, la energía es un importante factor para el desarrollo y crecimiento económico de un país, ya que provee de fuerza a muchos de los aparatos y máquinas que ayudan al productor a incrementar su capacidad de trabajo. Aunque normalmente la energía que se utiliza proviene del uso de combustibles fósiles, la energía renovable, como la del sol y la del viento, son una fuente limpia, abundante e inagotable de recursos.
Existen hoy tecnologías comerciales que permiten hacer uso de esas fuentes de energía renovable para generar trabajo útil y productivo y cuando se utilizan apropiadamente constituyen una alternativa viable desde el punto de vista económico. Hay una gran variedad de aplicaciones para el uso doméstico e industrial y en algunos casos, para el sector agropecuario.
Las aplicaciones más comunes que utilizan la energía solar y/o la eólica en el sector agropecuario, se enfocan a aplicaciones tales como: bombeo de agua, cercos eléctricos, calentadores de agua solares, refrigeradores y congeladores y secado de productos agrícolas, entre otras.
Es común en las regiones ganaderas de México la falta de infraestructura básica productiva, que aunada al deficiente manejo de los recursos, repercute en una sobre explotación de los pastizales. La falta de infraestructura básica productiva, así como la presencia de factores climatológicos adversos, estos últimos presentados en forma de sequía y heladas, han ocasionado la degradación de los pastizales, acentuándose sus efectos en ranchos que no cuentan con un adecuado manejo.