Reuters
BUENOS AIRES, ARGENTINA.- Las elecciones generales de Argentina, previstas para el 30 de marzo, podrían postergarse, dijo ayer el presidente Eduardo Duhalde, lo que sería un nuevo obstáculo en las negociaciones para obtener ayuda financiera del FMI.
“La fecha de elecciones puede cambiar”, dijo el mandatario en declaraciones publicadas por el periódico La Nación. Una demora en las elecciones, que podría generarse por una serie de fallos judiciales, sería un piedra en el camino hacia un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que comenzó a negociarse en febrero.
El mismo Duhalde admitió ayer que existe la posibilidad de que el FMI quiera esperar la llegada de un nuevo presidente para cerrar un acuerdo. “Es posible”, dijo el mandatario consultado sobre esa posibilidad.
Una importante fuente del FMI dijo la semana pasada en Washington que veía poco probable un acuerdo con Argentina antes de la llegada de un nuevo presidente.
Duhalde llegó al poder en enero designado por el Congreso en medio del caos institucional causado por la renuncia de dos presidentes en 15 días, y los argentinos quieren que se celebren comicios tan pronto sea posible para elegir un nuevo mandatario.
Cuando Duhalde observó recientemente que la explosiva crisis económica y social que atraviesa el país comenzaba a retroceder, decidió adelantar las elecciones presidenciales, originalmente previstas para septiembre, a marzo.
Pero un fallo judicial dijo que ese llamado a elecciones era inconstitucional. El gobierno lo apeló y se espera para los próximos días el fallo en segunda instancia.
El presidente advirtió que si ese fallo le da la razón al gobierno y ratifica que las elecciones se celebren el 30 de marzo, el tiempo transcurrido desde la primera sentencia impedirá que el organismo electoral pueda completar todos los trámites que garanticen los comicios en la fecha prevista.
Otro frente
Mientras el gobierno analiza las consecuencias que podría generar el fallo de la justicia, Duhalde espera que el Congreso ratifique cuanto antes el llamado a elecciones generales para el 30 de marzo y el traspaso del mando para el 25 de mayo.
Si el Congreso aprueba una ley que fije esa fecha para los comicios quedaría sin efecto el recurso judicial que crea incertidumbre sobre el proceso electoral.
“Lo que quiero es que el Congreso actúe con seriedad y responsabilidad (...) A partir de ahí se ordena todo porque en forma imprescindible necesitamos hacer las elecciones, marzo o abril, a más tardar”, dijo Duhalde.
Pero hasta el momento los legisladores no han decidido si lo harán, lo que aumenta la incertidumbre.
La posibilidad de que se posterguen las elecciones molesta a los empresarios, que el jueves reclamaron en un encuentro de hombres de negocios que quieren que el gobierno genere un marco de certidumbre que permita a las compañías realizar planes de inversión a mediano plazo.
Una encuesta entre empresarios realizada el jueves en esa reunión indicó que un 40 por ciento sobre un total de 300 personas cree que el FMI quiere negociar con el próximo presidente y no con Duhalde.