MARACAIBO, Venezuela (AP).- La Guardia Nacional atacó con bombas lacrimógenas a decenas de opositores que este lunes realizaban una protesta contra el gobierno sobre el puente del Lago de Maracaibo, a 500 kilómetros al oeste de Caracas.
Los manifestantes, que portaban banderas venezolanas y voceaban consignas contra el gobierno, trataron de atravesar caminando el puente de unos 10 kilómetros de largo, para exigir la renuncia del presidente Hugo Chávez y rechazar la toma por parte de militares del tanquero petrolero Pilín León.
En medio del puente, los manifestantes fueron interceptados por miembros de la Guardia Nacional quienes lanzaron bombas lacrimógenas para tratar de dispersar la protesta y evitar el cierre de la vía que comunica la ciudad de Maracaibo con el resto del país. No se informó de detenidos.
La expansión de los gases lacrimógenos generó gran confusión y afectó a decenas de personas quienes se mantenían en sus vehículos en uno de los canales esperando el cese de la protesta.
Los conductores debieron abandonar sus automóviles en medio de la vía y correr hacia uno de los extremos del puente para evitar los efectos de los gases lacrimógenos.
El presidente de la mayor central sindical del país, Carlos Ortega, fustigó la represión de la Guardia Nacional, y expresó este lunes que "no nos van a intimidar, no nos van amedrentar, de tal forma que la población venezolana va a mantenerse en las calles".
La embarcación Pilín León, que pertenece a la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), fue tomada el 21 de diciembre por militares luego que la tripulación del tanquero se negó por 18 días a movilizarla, en apoyo al paro nacional que inició la oposición el 2 de diciembre.
A la tripulación del Pilín León se le unieron después otros marineros petroleros quienes fondearon sus tanqueros frente a las costas venezolanas exigiendo la dimisión de Chávez.
La toma del Pilín León fue considerada por Chávez como una "victoria" mientras que la oposición acusó al mandatario y los miembros de la fuerza armada de vulnerar el estado de derecho y los derechos humanos de los tripulantes del barco, quienes fueron detenidos por más de ocho horas para rendir declaración en un tribunal.
El gobierno ordenó la toma del Pilín León luego de una medida preventiva que emitió el Tribunal Supremo de Justicia ordenando el cese de la huelga en PDVSA.