El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realiza campaña de difusión para que las mujeres embarazadas adopten la cultura de la prevención y acudan a las citas que se les programan, a fin de que se garantice el éxito en los partos.
Con el propósito de garantizar la viabilidad de un parto exitoso y el bienestar de la futura madre, el IMSS intensifica la promoción entre las embarazadas para que tengan un mínimo de siete consultas médicas prenatales.
De acuerdo con las estadísticas de la delegación estatal del IMSS, el promedio de consultas es de 5.2 durante la etapa de gestación, indicador que refleja la importancia de intensificar la difusión de los beneficios del control médico, y que influye de manera significativa en la disminución de la morbi-mortalidad prenatal y materno infantil.
El control médico en la madre gestante representa una serie de beneficios como la prevención y control oportuno de infecciones vaginales, en las vías urinarias, además de manera una adecuada nutrición tanto del producto como de la progenitora.
Un control adecuado por parte del médico familiar permite detectar y controlar padecimientos de preeclampsia, síndrome que se presenta a partir de la semana 20 del embarazo, el parto y el puerperio, misma que se caracteriza por la presión alta. De igual forma puede presentarse la eclampsia que es la presencia de convulsiones o coma en pacientes con preeclampsia previa.
Los trastornos hipertensivos, además de ser una de las complicaciones médicas más frecuentes durante el embarazo, constituye también una de las principales causas de muerte, al grado tal de ser la segunda causa de defunción materna, después de la hemorragia obstétrica.
Están considerados como factores de riesgo la concepción de hijos antes de los 20 años de edad y después de los 35, ser primigesta o multigesta, la desnutrición o el padecer enfermedades como la diabetes mellitus, padecimientos renales crónicos, y la sobredistensión uterina.