“La intención del Registro Nacional de Vehículos (Renave) fue muy buena para poder controlar el elevado robo de autos en el país, pero desgraciadamente fallaron quienes estaban al frente, de ahí que después de dos años se haya decretado desaparecer dicha concesión a la empresa que lo operaba, pero la pregunta sigue siendo, ¿dónde están los cientos de millones que recaudaron en estos dos años?”
El empresario automotriz, Tomás Rodríguez L., señaló que en cumplimiento de la ley, las agencias tuvieron que realizar una inversión para adquirir equipo y dedicar personal para operar el Renave en Durango, en donde supuestamente habrían de obtener también algo de ganancia por operar este registro en el ámbito local y trasladar toda la información a la oficina central.
Agregó que la intención del Renave era buena, ya que fue una propuesta que siempre se apoyó y se promovió en las reuniones de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, como una medida que permitiera tener un mayor control sobre los vehículos y disminuir de manera considerable el robo de los mismos.
Indicó que todo hace indicar que el gobierno federal, después de que salió a resurgir todo lo malo que había detrás de la concesión del Renave, en el año 2000, se debió dar fin a dicha empresa y no se hizo, debido a que el gobierno tenía que indemnizar a los concesionarios, pero al parecer optaron para que fuera de nueva cuenta la ciudadanía quien realizara la indemnización por un periodo de 2 años.
Ahora se recibe la notificación de que a partir del 17 de diciembre el Renave queda sin ningún efecto y las agencias ya no deben cobrarlo, pero tampoco se puede reintegrar el dinero de aquellas personas que compraron autos nuevos en estos últimos días y que habían hecho el pago correspondiente.
Tal parece que únicamente dejaron que la empresa operara para poder recuperar sus inversiones y la indemnización correspondiente, porque hasta el momento no se ha dicho nada de dónde quedaron los cientos de millones de pesos que se recaudaron por el registro de vehículos.
Indicó que en el caso particular de Durango, fueron alrededor de los 25 automóviles que se registraron, pero en el ámbito nacional fueron 2.5 millones de unidades, lo que representa y una cantidad importante de dinero; sin embargo, hasta el momento nadie ha dicho dónde quedó el dinero o en qué se gasto.
De la misma manera, se desconoce qué va a suceder ahora con el registro de vehículos, ya que es necesario que se tenga uno y llevar el control de los mismos, especialmente por el robo elevado de autos que se tienen en el país.