Tipo 1. Es cuando el sujeto no produce insulina porque destruye las células encargadas de producirla. Es más frecuente en niños y jóvenes aunque llega a presentarse también en la vida adulta. El tratamiento que se requiere es la aplicación de insulina, es por ello que anteriormente se le denominaba: Insulinode-pendiente.
Los enfermos con este tipo de diabetes, tienen que checar constantemente sus niveles de glucosa en la sangre, a través de una pequeña punción en el dedo (glucemia capilar o dextrostix).
Tipo 2. Ocurre por la presentación en secuencia o al mismo tiempo de una falta de respuesta a la insulina y una incapacidad de las células que la producen para compensar esta falta de respuesta. Está altamente relacionado a dos factores:
*Hereditario. En el que se puede decir que se incrementa el riesgo de un 30-40 por ciento si alguno de los padres tiene diabetes.
*Ambiental. Básicamente por el estilo de vida que incluye actividad física, hábitos alimenticios y estrés cotidiano, al que se suman el consumo de alcohol y tabaco. Este factor es más propio de culturas occidentales o industrializadas.
Se presenta con mayor frecuencia en el adulto, aunque puede registrarse en niños, como se está observando en los últimos años.
FUENTE: Instituto Mexicano del Seguro Social