A través de su representante local, Jesús García Portillo, la agrupación Nuevo Sindicalismo, corriente que milita dentro del Sindicato Magisterial, planteó cinco necesidades primordiales.
1.- Distribución equitativa de las cuotas sindicales, sobre todo en beneficio de las secciones y delegaciones, ya que la gran mayoría del dinero que se capta de los trabajadores de la educación sólo beneficia al comité nacional.
2.- Representación proporcional de planillas durante el período electoral y secretarías de igual importancia al finalizar el proceso, pues con costumbres añejas se conserva el control de la base magisterial.
3.- Que se permita el voto universal, directo y secreto, pues la elección de secretario general de cada sección sigue siendo por dedazo y son dos o tres personas las que lo eligen realmente.
4.- Autonomía del comité electoral y que su trabajo lo desarrolle con finanzas propias para la regulación de las elecciones, pues aquí no funciona el citado comité.
5.- Autonomía en la vigilancia del cumplimiento de la Ley magisterial, pues nadie cumple el contenido de los estatutos.