¿Busca un gato de mascota?
Antes de adoptar un gato hay que preguntarse si uno quiere y puede mantenerlo durante unos quince años, o más, ¿puede ofrecerle un lugar seguro donde vivir? ¿Tendrá tiempo para asearlo y cuidarlo? ¿Sus hijos entienden la responsabilidad que implica tener una mascota? ¿Las otras mascotas de la casa están listas para recibir a un nuevo integrante? Si contestaste afirmativamente a todas estas interrogantes, entonces pregúntese si dispone del dinero para mantenerlo sano y salvo. Hay que tener la certeza de poder alimentarlo, además de mantenerlo al día con la vacunación, exámenes físicos anuales y otros cuidados veterinarios que pueda necesitar.
Si aún contesta positivamente, tendría usted que saber que el tiempo y el dinero que invierte le serán restituidos mil veces por la compañía y el amor que su gato le dará. No importa si su casa es grande o pequeña: los gatos entran en cualquier lugar, así que cualquier tipo de casa le bastará y se adaptará de maravilla incluso en un departamento en el centro de la ciudad. Aunque al principio parezcan oponerse al encierro, pronto se tranquilizarán si uno ignora sus súplicas para salir. Si usted vive en un lugar donde su gato pueda estar fuera sin problemas, cualquier patio será suficiente para sus necesidades.
¿Gatito o gatote?
Hay muchos gatos adultos que, por distintos motivos, necesitan encontrar hogares que los reciban. No es fácil adoptar un adulto, pero la gratitud y el afecto que se cosechan valen la paciencia que se les dedique. Los gatitos, por otra parte, son más fáciles de adoptar porque se adaptan con mayor facilidad. Si ya hay otros gatos en la casa, conviene comprar un gatito, mientras que si es el primer gato, tal vez convenga un gato plenamente desarrollado. Los adultos no son tan bulliciosos como los gatitos, por lo que son más apropiados para personas mayores.
¿Gatos y niños?
Los gatos y los niños se entenderán muy bien con un poquito de ayuda de los mayores. Aunque a un gatito pueda resultarle difícil escapar de los tirones de cola y de celo que le dará un niño pequeño, un gato adulto simplemente se alejará cuando el juego se convierta en guerra. Además, la mayoría de los gatos perdonan a los niños y toleran que los sostengan en toda clase de posiciones poco dignas. Si un adulto llegara a sostenerlo de cabeza colgando hacia abajo, el gato reaccionaría con indignación, pero tolerará que un niño lo transporte de cualquier forma. Si en su casa hay niños, pídales que no se acerquen mucho al gatito hasta que éste se acerque a ellos y ejerza un control adecuado hasta ver que puede estar juntos sin problemas.
¿Qué raza escoger?
La consideración especial a tener en cuenta en la elección de una raza es cuál nos gusta más, pero el sentido común indica que el pelaje debe adecuarse al clima y a las condiciones de vida. Recuerde que las razas de pelo largo exigen disponer de más tiempo para su acicalado. La raza Persa es divina, con su carita de muñeca, pero hay que peinarlo a diario para evitar marañas en su pelo. Si es amante de la paz y la tranquilidad, no le aconsejo el Siamés, ya que tiene una voz muy aguda. Si no le gusta el pelo, le sugiero la raza Rex o la Esfinge, tienen poco o nada de pelo.
Para cualquier duda, consulte al veterinario, él le orientará sobre razas, enfermedades, cuidados, alimentación, reproducción, etc.
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