TORREÓN, COAH.- Se pospuso el Congreso Nacional de Reforma Estatutaria, las altas autoridades magisteriales atenderán otras prioridades como el presupuesto educativo del 2003 y la reforma a la Ley del ISSSTE; “es otra maniobra para mantener el control”, considera la disidencia.
Jesús García Portillo, representante de la agrupación Nuevo Sindicalismo dentro de la Sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), informó lo anterior, aunque reconoció que falta mucha comunicación entre los dirigentes seccionales y las bases.
Dijo que en los próximos días se someterá a discusión en el Congreso de la Unión el presupuesto para la educación y definitivamente ese punto es más importante que la reforma estatutaria; además la reforma que se pretende a la Ley del ISSSTE es otro aspecto interesante, pues puede repercutir de manera negativa para la base magisterial.
El aplazamiento, añadió, permitirá atender de manera tranquila la situación que se vive en la Sección 18 del Sindicato Magisterial con sede en Michoacán, donde parte de la agrupación insiste en que se permita el voto directo y secreto y de momento hay tensión por ese motivo.
De los puntos que se someterán a discusión en el campo legislativo, comentó que no se conoce mucho de la reforma a Ley del ISSSTE, sin embargo existe un rumor cada vez más fuerte en el sentido de que el daño puede llegar por el lado de las jubilaciones y se pretende otro sistema de pensiones.
Reconoció que en el ISSSTE se padecen serios problemas, hay desabasto de medicina, falta equipo, infraestructura, malos tratos a los derechohabientes, pero es necesaria una auditoría para castigar a quienes hicieron mal uso de los recursos económicos, estimó.
En relación al presupuesto educativo, dijo que Nuevo Sindicalismo insiste en la creación de un organismo que se encargue de vigilar de manera real que el recurso que se destine al mejoramiento de la educación realmente se aplique en ello y no en otras cosas, como las campañas políticas.
Pretenden mantener el control
En la gran mayoría de las secciones magisteriales se está exigiendo el voto directo y secreto, lo que significa terminar con el añejo sistema de dedazo para elegir al nuevo dirigente de trabajadores de la educación y por ello se aplazó el Congreso Nacional de Reforma Estatutaria.
Lo anterior lo dio a conocer Pedro Galván de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quien añadió que el grupo en el poder asumirá una postura de rechazo total a todo tipo de cambio que se apegue a la democracia, pero que ponga en riesgo el control.
Los dirigentes magisteriales no quieren entender que el tiempo ya cambió y que a nivel local y nacional, quienes por muchos años han permanecido como representantes sindicales, olvidando la labor que se desarrolla frente al grupo de alumnos, deben recordar cuál es la esencia de quien decidió ser profesor, concluyó.