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MÉXICO, D.F.- La crisis del agua en México ya hace pensar al Gobierno federal en impulsar un proyecto innovador: "fábricas de agua", que estarán en manos del Ejército y la Comisión Nacional Forestal, e implicaría la creación de dos "instalaciones" por cada estado de la República.
Fabricar agua requiere principalmente de árboles, suelos sanos y bien conservados, y una inversión todavía no estimada; pero implicará miles de millones de pesos que serán destinados a las dos montañas más estratégicas por el impacto económico, social y ambiental que tienen para millones de habitantes.
El volcán Tláloc, en el Distrito Federal; la Malinche, en Puebla; el "Popocatépetl, en los estados de México, Puebla y Tlaxcala; el volcán de Colima, en esa misma entidad y Zempoala y el Tepozteco, en Morelos, son algunas de las 55 montañas que implicarán ser reforestadas para crear el vital líquido.
"Lamentablemente en el debate político, los presupuestos, en los discursos, escuchamos mucho de los problemas del agua: que hay que cobrar más, de que hay que hacer más presas, llevar más tecnología, mejorar los sistemas de manejo en los municipios, que hay que utilizar tecnología que gaste menos agua. Requerimos energía eléctrica ¿no? y ahí vemos las reformas y todo el debate que se da; pero nadie se acuerda de producir más agua", expone Alberto Cárdenas Jiménez, director de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
"Pensamos que el recurso es infinito, que nunca va a faltar y es ahí donde precisamente estamos convocadas la Conafor y la Secretaría de la Defensa Nacional, para que demos al país esas fábricas de agua para el futuro", argumenta.
En los últimos 50 años, México perdió la mitad del agua que tenía para poner en marcha a su agricultura, su industria eléctrica y a su actividad económica y social. Es casi seguro que en los próximos 20 años perdamos entre el 20 y 30% del vital líquido que nos queda. Van a secarse más rápidamente los lagos, lagunas y ríos y, entonces, se convertirá en un recurso que originará muchos conflictos si no producimos más. Tenemos que cosechar más agua, advierte el ingeniero que, de gobernador de Jalisco, se integró como parte de la administración federal a una dependencia poco conocida; pero identificada entre los rubros de "seguridad nacional".
De acuerdo con el plan que sería impulsado a partir del próximo año -y que está previsto para todo el sexenio-, el primero en la lista será el eje Izta-Popo.
En los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl se hicieron "tinas ciegas" para atrapar el agua a fin de que quede en las montañas y se hagan ojos de agua o veneros. También fueron reforestadas cerca de mil hectáreas, donde hay una sobrevivencia de más del 95% de las plantaciones.
"Este va a ser un primer reto que tenemos, el Izta- Popo....sería, creo, una gran prueba de fuego. Nos estamos moviendo con el sector privado para lograr apoyos", expone Cárdenas Jiménez, quien de hecho, ya puso una fecha: el 11 de diciembre se convocará a todos los que quieran y amén a las montañas para reconstruirlas.
El año próximo, añade, estaremos haciendo una convocatoria para un Plan 2025 del desarrollo sustentable de las montañas. Y como la tarea es tan grande porque hay miles de montañas, queremos empezar a centrar los esfuerzos con dos, en las que cuenca abajo, estén las grandes ciudades, las grandes demandas, los emporios agrícola-ganaderos, donde hay turismo, industria. Ahí es donde queremos empezar a cuidar. Donde empieza mucho de la vida. Entonces, vamos a empezar a enyesar, a hacer cirugías a estos gigantes olvidados para que al rato estén vigorosos y nos den más agua.
Dice que las masas forestales de Chihuahua, Durango, Michoacán, Jalisco, estado de México, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, están cada vez más a la baja y esto se refleja en menos agua para el resto de los estados.
"Nuestros gigantes olvidados están heridos por una inercia explotadora. Este, dice, es de los fracasos más grandes que tuvimos durante el siglo XX: la pérdida de masa forestal. Ese descuido, ya nos está causando estragos", concluye.