Más de uno, seguramente, en estos recién pasados días de celebración de nuestra independencia volvimos a hojear y ojear, ahora de adelante hacia atrás, con renovada curiosidad, no sólo las páginas de nuestros respectivos “México a través de los Siglos” sino algunos otros; así fue como llegué a un pequeño tomo de Otilia Meza titulado “Moctezuma Xocoyotzin. El gran calumniado”; es decir, dejé los hechos del famoso Grito que acaba con la Conquista, y me fui hasta su principio, cuando el destino de dos hombres comienza. El destino de Cortés, puesto que fue de gloria, todo mundo lo conoce. El de Moctezuma, cruel e implacable, pintándonoslo exageradamente cobarde, por años se ha tratado de olvidar. Si no existiera Judas, sin el cuál, la pasión no hubiera podido cumplirse, el destino de Moctezuma Xocoyotzin no tendría comparación.
Nació este Moctezuma en 1468. Nació cargado de presagios negativos: Sería rey, pero desdichado.
Nuevos estudios destruyen las versiones de Durán, Tezozómoc, Torquemada, que “falsean sus relatos con el insano deseo de servir al apostolado cristiano”, dice Otilia Meza quien se ha propuesto rescatar esta figura infortunada de nuestra historia, devolviéndole su dignidad.
Si Bernal Díaz del Castillo reconoce su “carácter suave” la autora de “Moctezuma, el Gran Calumniado” nos lo revela cómo “un Estadista que extendió su imperio hasta lo que hoy es Nicaragua por el Sur, es un ser que merece respeto y admiración.” Su historia a grandes rasgos, que hace más o menos diez años difundieron en una hojita seguidores de las viejas tradiciones aztecas en el zócalo de la ciudad de México, es la siguiente: “A los 10 años de edad, ingresó al Calmecatl, donde al lado de su hermano Cuitláhuac, su tío Ahuizotl y los hijos de los señores principales, destacó como estudiante ejemplar.
“A los 15 años fue iniciado en las artes guerreras. En 1488, al cumplir los 20 años, salió en su primera campaña militar, al lado de su tío Ahuizotl, en contra de Chiapan. Y en 1489 salió en campaña militar contra Chinantla, donde cobró fama por su valor y osadía.
“En 1502, año Tochtli (el 15 de septiembre, según la cronología de Sigüenza) Moctezuma fue elegido entre más de ochenta candidatos, por unanimidad como Huey Tlatoni de México, pues según la crónica mexicana de Alvarado Tezozómoc, los aventajaba por mucho en valor, hazañas guerreras, sabiduría y buen juicio.
Por Alianza matrimonial se unió a la hija de Totoquihuatzin II, señor de Tlacopan; a la hija de Tlipotlonqui, cihuacoatl de Tenochtitlan; a la hija de Tezozómoc, señor de Azcapotzalco; a la hija del señor de Tula; a la hija del señor de Huexoyzinco y a la hija de Ahuizotl que fue también tlatoni de México.
Durante los 17 años, 9 meses y 15 días en que gobernó al pueblo mexica, Moctezuma llevó a su pueblo al apogeo de su cultura y a la gloria de su desarrollo social, económico, político y artístico, como lo comprueban los hechos que siguen: Inició su gobierno repartiendo tierras estatales a quienes realizaron servicios sobresalientes al Estado; fue gran educador y reformador de su pueblo y, en su tiempo, el único gobernante que exigió educación obligatoria; ejerció obras múltiples de beneficencia colectiva como la construcción de hospitales, orfanatorios y asilos a cargo del Estado; dispuso casas especiales para enfermos deformes y albinos, donde el Estado cuidaba de ellos; en tiempos de sequías y de malas cosechas, abrió las bodegas del gobierno para subsanar el hambre del pueblo; como legislador suprimió privilegios y fueros personales y estableció el principio de generalidad e igualdad; fue siempre respetuoso de la autonomía, la autarquía y las leyes particulares de los otros señoríos; mantuvo firmes los dominios del Estado tripartita y con habilidad confederó durante su administración a 44 señoríos que se entendían desde lo que hoy es Jalisco, San Luis Potosí y la Huasteca al norte y Nicaragua al sur; hizo de Tenochtitlan una ciudad de palacios; reconstruyó, después de una severa inundación, los palacios de Axayácatl, Moctezuma Ilhuicamina, su abuelo, y el de la Cihuacoatl; y se adelantó tres siglos al ecologismo con la construcción de parques zoológicos, invernaderos, jardines botánicos, y en la clasificación de plantas medicinales, comestibles y venenosas.