TORREÓN, COAH.- Con nuevos bríos y mostrando más agresividad, regresaron las personas que se dedican a realizar extorsiones telefónicas, que ahora exigen elevadas sumas de dinero y amenazan con causar daño a uno o varios miembros de la familia, se informó en la Dirección General para la Investigación del Secuestro y Crimen Organizado de Coahuila (DGISCOE).
Hasta el momento son dos las denuncias que se han presentado en esta corporación, luego que durante buen tiempo, dichos extorsionadores dejaron de hacerse notar, por lo que es necesario que la ciudadanía tome las debidas precauciones para evitar ser víctimas de estos vividores.
Las cantidades que ahora exigen son de 50 mil y hasta 150 mil pesos, que de no ser entregadas, alguno o varios de los miembros de la familia están en riesgo de ser afectados en su integridad física, según lo han manifestado los encargados de hacer la llamada a sus “elegidos”.
Ahora las amenazas son directas y no dejan lugar a dudas que quienes no paguen, deberán atenerse a las consecuencias, según lo asevera la misteriosa voz que deja sentir mucha agresividad.
Anteriormente, las extorsiones se limitaban a asustar a sus víctimas diciéndoles que un familiar participó en un accidente en el cual era el responsable y estaba detenido pero a cambio de diez, 15 ó 20 mil pesos, lo podrían dejar en libertad. En ocasiones las peticiones alcanzaron los 60 mil pesos.
Con la zozobra de que a su familiar le pudiera pasar algo peor, algunas personas cayeron en el juego de la extorsión telefónica y pagaron, en tanto que otras más, lograron descubrir el engaño a tiempo.
Los delincuentes que se atreven a realizar el timo, previamente estudian a “sus víctimas” para saber que tienen la capacidad económica suficiente para solventar el pago de la extorsión.
Pese a que por temporadas estas llamadas se suspenden, al cabo de un tiempo vuelven a hacer su aparición, imponiendo el pánico a quienes fueron “seleccionados”, para exigirles la entrega de ciertas cantidades de dinero.
Cambio de táctica
En un principio, estos delincuentes se comunicaban con padres, abuelos o hermanos de quienes supuestamente estaban detenidos, exigiéndoles el dinero por su liberación, pero ahora el círculo se ha extendido de tal manera que llaman a amistades cercanas a la familia.
Directamente al celular del amigo de los padres de la “víctima”, se han contactado para que éste a su vez ponga al tanto de lo que sucede a su hijo, quien “está detenido porque atropelló y mató a una persona” o cualquier otro percance que altere los nervios de los involucrados.
La llamada la hacen de un teléfono celular que usan sólo en una ocasión y luego lo desechan para evitar ser localizados.
El resto de la extorsión es la misma, que se deposite a determinado número de cuenta de algún banco, en donde los delincuentes acuden y mediante un cheque de caja, retiran la cantidad acordada.
Cómo obtienen datos
Con la farsa de que se les otorgará crédito inmediato en las diferentes tiendas departamentales de la localidad o que se les hará un reembolso en efectivo por haberles cobrado de más en algún servicio, los extorsionadores acostumbran obtener vital información de sus futuras víctimas.
Vía telefónica, se hace un interrogatorio supuestamente del área de crédito de algún establecimiento, solicitando datos personales, referencias familiares y comerciales, así como antecedentes bancarios.
De igual forma, en otras ocasiones se les notifica que para hacerles efectivo un reembolso de parte de Teléfonos de México o bien por la Comisión Federal de Electricidad, por habérseles cobrado de más en recibos anteriores, piden los mismos datos y es de esta forma como los extorsionadores logran información privilegiada que posteriormente la utilizan en contra de quienes se las proporcionaron.
Recomendaciones
Si usted llega a ser seleccionado por quienes acostumbran realizar extorsiones telefónicas, es importante que tome en cuenta las siguientes recomendaciones:
*Es conveniente contar con identificador de llamadas.
*Si le exigen cierta cantidad de dinero, responda que sí, pero que le den tiempo para conseguirlo.
*Dar parte a las autoridades.
FUENTE: Dirección de General para la Investigación del Secuestro y el Crimen Organizado del Estado (DGISCOE).