MEXICO, D.F., (SUNAEE).- Sin duda, cuando comienzan a elevarse las temperaturas dan ganas de liberarse de las ropas abrigadoras y comenzar a disfrutar del sol, pero no hay que olvidar que con el calor llegan también enfermedades diarreicas, muchas de ellas producto de infecciones, por lo que es necesario ampliar al máximo las medidas preventivas en materia de higiene.
Desde hace años, la Secretaría de Salud mantiene programas especiales para frenar los daños causados por las olas de calor que cubren al país. Una cuestión especial es el cuidado de los niños, sobre todos los más pequeños, que pueden ser presas de infecciones gastrointestinales que les llevan a situaciones de extrema gravedad, cuando se deshidratan sin recibir la atención debida.
Hay varias reglas de oro, como el lavado de manos a conciencia como dirían las abuelas y de frutas y verduras, además de cuidar al máximo el buen estado de todos los alimentos. Con las altas temperaturas, los procesos de descomposición se convierten en amenaza mortal.
La Secretaría de Salud y los Servicios Estatales de Salud pusieron en marcha un operativo para frenar las enfermedades más recurrentes durante la temporada de calor: deshidratación y problemas gastrointestinales.
Es importante extremar el cuidado de los menores de cinco años, los adultos mayores de 60 y las personas que padezcan hipertensión o diabetes.
Todos, pero, en especial, las personas vulnerables, debe tomar líquidos en forma abundante: agua hervida o desinfectada, jugos, tes, caldos, sopas o atoles, incluso refrescos y, ante el menor síntoma de deshidratación dar de beber, en particular a ancianos y niños pequeños, Vida Suero Oral, disponible gratuitamente en unidades médicas del sector salud.
Los médicos advierten que nadie debe olvidar lavarse las manos antes de cocinar, comer, y después de ir al baño, así como con frutas y verduras, las que deben ser desinfectadas. Es recomendable, dicen, consumir alimentos inmediatamente después de ser preparados.
Cuidado con el consumo de pescados y mariscos, que deben ingerirse cocidos o fritos. Al comprar pescado hay que verificar que tenga los ojos claros y brillantes, que su olor no sea desagradable y las escamas estén bien adheridas. Si se trata de otras carnes hay que observar que sean frescas y consistentes.
Asimismo, subrayan que hay que usar ropa ligera, de colores claros y utilizar sombrero o sombrilla, así como evitar actos públicos a pleno sol o juegos en espacios cerrados y/o sin ventilación.
La Secretaría de Salud pide a la población acudir a la unidad de salud más cercana si una persona registra alguno de los siguientes síntomas: sed intensa, llanto sin lágrimas, piel y mucosas secas, ojos hundidos o mollera hundida, en el caso de niños pequeños