Muy feliz reincorporación a nuestras filas ha tenido el Chamuco Villarreal, con la organización de la sesión comida última en su feudo residencial allá por la Ibero, en que junto con él fueron anfitriones: Alejandro Gidi, Jesús Campos, Rogelio Barrios y Salomón Juan Marcos, con la presencia de sesenta comensales.
Jesús Raúl Villarreal González siempre ha sido un sembrador muy apreciado por todos, por su calidad de amigo y su trato afectuoso. Chuy fue presidente del Consejo Directivo del Club Sembradores de Amistad en el periodo 1984-1985.
Al escribir esta nota recordé que en el periodo siguiente, César Mauricio Villalobos le siguió en el mando del timón y que de ambos fui secretario, lo mismo que de ambos recibí de obsequio en dos distintas navidades, sendos discos compactos grabados con sus voces, César interpretando diez melodías de corte internacional y el Chamuco veinte románticas canciones de autores mexicanos.
En la sesión comida de la que en líneas arriba hago referencia, nuestro presidente, Fernando González Lafuente, tomó la protesta como socio del Club Sembradores de Torreón a Roberto Villarreal Roiz y no veas la carretada de aplausos con los que se le recibió y es que Roberto es amigo de casi todos los socios. A Roberto lo conocí hace cuarenta años, en que, por nuestra afición al arte escénico, éramos parte integrante del cuadro de actores del inolvidable amigo doctor Alfonso Garibay Fernández.
Que la nuestra se sume a los cientos de felicitaciones que han recibido Mónica Villalobos Zepeda y Francisco Javier Iriarte Maisterrena, por haber terminado con éxito el curso en el IPADE. Ambos, Mónica –hija de nuestros dilectos amigos Lalo y Chela Villalobos- y Javier, tienen como característica en común, su inquietud por escalar planos superiores en el mundo de la conocencia.
Los que deben estar muy ufanos y orgullosos son Edelmiro y Estelita Morales, ya que le otorgaron a su hija María Estela el Premio Estatal de Periodismo Coahuila 2003, por la entrevista que en el espacio radiofónico denominado “Sin Título”, hizo al eminente chelista Carlos Prieto, entrevista que los que la oímos la disfrutamos con deleite y, aunque María Estela con sencillez dice que sólo preparó cuidadosamente las preguntas pertinentes, ese detalle fue el meollo para que la entrevista revistiera interés y simpatía. Felicitaciones al canto y un efusivo abrazo por tan merecido galardón.
Y en medio de todos estos motivos de satisfacción y alegría viene el contraste con la nota luctuosa por el deceso de la Sra. Catalina Chavarría viuda de Martínez, mamá de Lupita y suegra de Jorge Rosas Villarreal, a quienes expresamos nuestras más sinceras condolencias. Doña Catalina fue una persona incansable hasta los últimos días de su vida, dejando de herencia su ejemplo de trabajo y responsabilidad.