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JERUSALÉN.- El gabinete israelí aprobó ayer un acuerdo mediante el cual se intercambiarían cientos de presos árabes por un civil israelí y los restos de tres de soldados israelíes secuestrados por el grupo guerrillero libanés Jezbolá. El acuerdo no incluye sin embargo a un piloto israelí capturado hace 17 años en el Líbano.
Los ministros del gabinete debatieron durante ocho horas antes de aprobar el intercambio por 12 votos a favor y 11 en contra. La votación constituyó una de las pruebas de liderazgo más importantes que debió enfrentar el primer ministro israelí Ariel Sharon desde que hace casi tres años asumió en su función.
A través del pacto, Israel se compromete a liberar a más de 400 prisioneros palestinos y decenas de libaneses, sirios, marroquíes, sudaneses y libios.
Jezbolá entregará a cambio al empresario israelí Elhanan Tannenbaum y los cadáveres de tres soldados en manos del grupo guerrillero. Sin embargo, el acuerdo podría aún colapsar.
Jezbolá ha manifestado que no concretará el intercambio a menos que Samir Kantar, un militante libanés que mató a tres civiles israelíes en la década de 1970, sea incluido en el canje. De acuerdo con el criterio aprobado ayer por el gabinete israelí, Kantar no será liberado.
En el Líbano, dirigentes de Jezbolá amenazaron ayer con secuestrar a más israelíes si el acuerdo no se concretaba.
Sharon puso en juego su reputación en el acuerdo, y presionó a los ministros para que lo aprobaran, dejando de lado las críticas de que el intercambio sería considerado una recompensa a la violencia.
En la reunión ayer les dijo a los ministros que Tannenbaum moriría preso si votaban contra el acuerdo. Uno de los principales oponentes al intercambio de prisioneros, el ministro de vivienda Effie Eitam, consideró que Israel estaba demostrando debilidad al aprobar el acuerdo. “Es una terrible equivocación”, expresó.
El acuerdo no menciona a Ron Arad, un piloto israelí cuya aeronave fue derribada en el Líbano en 1986. La familia de Arad se opuso de manera contundente al acuerdo.
Arad es considerado como un icono en Israel, mientras que se sospecha que Tannenbaum encaraba negocios clandestinos.
La hija de Arad, Yuval Arad, que tenía 15 meses cuando su padre fue capturado, expresó a Radio Israel que su familia está perdiendo las esperanzas de verlo.
“Mi madre dice que no hay posibilidades. Aparentemente los años y las desilusiones le han enseñado a no extender las esperanzas”, dijo antes de la votación.
Meir Guilboa, miembro de un comité gubernamental que recientemente investigó la desaparición de Arad, manifestó ayer que cree que el aviador aún está con vida y en manos de Irán.
En la reunión del Gabinete, las posiciones de los jefes de seguridad fueron diferentes.
El jefe del ejército, el teniente general Moshe Yaalon, se manifestó en favor del intercambio, de acuerdo con Radio Israel. Pero los titulares del Mossad, Meir Dagan, y del servicio de seguridad Shin Bet, Avi Dichter, criticaron el acuerdo.
Dagan dijo a los ministros que el intercambio de prisioneros sólo robustecerá la posición de Jezbolá en el mundo árabe, de acuerdo con la radio.
Aunque Arad no está incluido en el acuerdo, el líder de la guerrilla libanesa, Mustafá Dirani, que capturó al aviador y supuestamente lo entregó a Irán en 1988, será liberado.