Torreón, Coah.- Óscar Aarón Hernández nació en esta ciudad hace 28 años. Nunca imaginó que un día tomaría un avión para reportarse en una base militar de los Estados Unidos y participar en una de las guerras que más controversia ha generado.
La rueda de prensa ofrecida por George W. Bush el pasado lunes cambió la vida de Óscar. Estados Unidos daba un ultimátum a Saddam Hussein, dos días para abandonar Iraq, en caso contrario comenzarían los ataques.
Nuevamente el joven de tez morena, cabello corto y sonrisa nerviosa estaría en el frente. Años atrás peleó en la guerra de Bosnia. La experiencia lo dejó marcado. Muchas noches tardó en volver a conciliar el sueño. Ahora cambiaría todo por quedarse en Torreón, con su mamá y hermano.
Óscar antes de ser militar estudió Derecho en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna. Tiempo después dejó las leyes por los lápices y entró a la licenciatura de Diseño Gráfico en la misma institución. El gusto por las armas haría que abandonara México en 1997.
-Ese año me fui a los Estados Unidos, derechito a la Armada, dice Óscar Aarón quien no esconde sus nervios. Sabe que el futuro para él es impredecible. Sus manos están frías y de vez en cuando dice algún chiste para relajar la tensión.
¿Por qué te fuiste a la Armada?
-Por vocación, siempre me han gustado las armas. Mi papá que en paz descanse tuvo mucho que ver en ese gusto. Traté de ingresar al ejército en México, pero salió una oportunidad en Estados Unidos pasé un examen y me quedé allá. Me gustó el trabajo, comencé a ganar bien y...
¿Cuánto?
-No eso no lo puedo decir (ríe), pero ya llevo ocho años allá.
¿Más o menos cuánto?
-No te lo puedo decir pero se gana bien. La verdad es que ya después ya uno no lucha tanto por el dinero, sino por el orgullo. Con todo lo que está pasando creo que es importante que uno ponga su granito de arena para contribuir a la paz del mundo.
Óscar está consciente de las manifestaciones en contra de la violencia, él mismo dice que aún no se ha agotado el diálogo, existe la posibilidad de encontrar una solución sin necesidad de una guerra, pero el presidente Bush ya tomó una decisión.
-Yo qué puedo hacer, soy un soldado y debo obedecer.
La moral y la educación
Óscar estudió la primaria en el Colegio Miguel Ángel, en el Colegio Torreón la preparatoria. Fue educado bajo en la religión católica. A pesar del haber ya participado en un acto bélico, el joven trata de defender sus valores, su moral.
-Nunca voy a matar a un niño, nunca voy a hacer algo que esté en contra de mi moral.
¿Qué sentiste al ver la rueda de prensa de Bush, donde se anunciaba una inminente guerra?
-Como un poquito de nervios, no tanto por mí, sino por mis familiares... Óscar hace una pausa, la voz se entrecorta, la mirada se pierde en el vacío y comenta: imagínate, mis familiares pueden estar pensando que me voy a morir o me va a pasar algo. ¡Cómo no pensar! dice el joven de forma desesperada, soy humano. Tengo nervios y a la vez ya quiero que se acabe esto y alcanzar la paz, lo que vaya a suceder, que suceda. Mi familia me está apoyando bastante en el aspecto espiritual que es por donde se empieza, saben que estoy haciendo algo en lo que yo creo y que ya Dios diga quién estuvo bien y quién mal.
En 1995 que decidiste viajar a Estados Unidos ¿te imaginaste que te enfrentarías a esto?
-Jamás. Me fui sin pensar, sabía que me gustaba el manejo de armas pero nunca tomé conciencia de lo grave que puede ser, de experimentar sentimientos tan encontrados como el miedo, el deseo de hacer justicia. En 1997 por una experiencia que me compartieron unos compañeros que participaron en la Guerra del Golfo, fue cuando me empecé a dar cuenta.
¿Has pensado en desertar?, ¿Has dudado de jugar este papel?
-No. Dudé de los argumentos del presidente Bush pero...creo que en mi decisión de seguir con esto fue el suceso de las Torres Gemelas. Yo no veo porqué le dieron en la torre a los Estados Unidos, fastidiaron a niños, mujeres y hombres que nada tenían que ver con el gobierno de ese país. En ese lugar había muchas mujeres y niños, eso me impulsa a irle a partir su ma...
El Santos de amuleto
La vida de Óscar en Torreón era como la de cualquier joven de clase media alta. Los domingos daba el rol en la avenida Central de Torreón Jardín, los viernes frecuentaba la discoteca La Rosa y paseaba sin mayor preocupación con sus amigos.
¿En las experiencias que has vivido dónde queda tu ciudad, tu historia personal?
-Fíjate que siempre tengo recuerdos. Siempre me llevo algo de Torreón para tener un buen recuerdo, quiero así manipular el sentimiento. Me encanta el Santos, es al equipo que le voy. En el 2001 que el Santos fue campeón, me regalaron una camisa desde entonces es mi amuleto de la suerte. Me gusta tomarme fotos con la camiseta en diferentes partes del mundo.
¿Te vas a llevar el ?amuleto??
-Ya la tengo empacada. Voy a gritar ¡aquí les va un Santos!, sólo espero que no me vaya como le fue contra el Chivas.
Óscar tiene dos funciones en el ejército, una de asaltos aéreos. Ahí hace funciones de paracaidismo y saltos de rapel de los helipcotéros.
-Mi segunda especialidad es recibir las armas que llegan de los barcos y los inventarios, Óscar hace una pausa y hace una petición, Dios quiera y me toque aquí para no estar tan al frente.
Estoy viendo una foto, ¿tienes novia?
-Sí, Óscar toma el portarretrato donde aparece abrazando a una chica. Es mi noviecita. Vive en San Antonio, Texas, se llama Elisa. Está muy triste. Llevo siete meses con ella. No quiere que me vaya pero rajarse no soluciona nada.
Antes de reportarse en la base Óscar tiene pensado caminar por la Alameda, comerse unos taquitos, llevarse todos los olores de Torreón. En el frente Óscar estará acompañado por otros tres jóvenes mexicanos, todos ellos oriundos de Guadalajara.
¿Te encomiendas a Dios?
-Desde que salgo en la mañana, siempre le pido que no me ponga en situaciones tan extremas y que si lo llega a hacer sea Él quien guíe mi mano.
Si te concedieran un deseo ¿qué pedirías?
-Que no hubiera guerra.
Torreón, incomparable
Óscar Aarón tiene muchos planes. Terminando la guerra piensa retirarse del ejército, quiere llevar una vida más tranquila. Desea vivir en una hacienda, en compañía de mamá y hermano. Quiere poner un negocio.
?Ya estuvo, quiero estar en Torreón. Me encanta esta ciudad, de todos los lugares a donde he ido Torreón no se compara. No cambio los Jardines de Tokio por el Bosque Venustiano Carranza?.
-La mayoría de los jóvenes quieren emigrar.
?Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ver perdido, yo no cambiaría mi ?ranchito aburrido? por nada. La gente se va a Europa a buscar nuevas aventuras, muchas veces lo que más llena en la vida lo tenemos en la bolsa y no nos damos cuenta. Yo quiero estar aquí, porque este soy yo, un lagunero común y corriente?.
Bagdad al alcance de la mano
Torreón, Méx.- Una vez que Washington haya soltado su gran arsenal de bombas inteligentes y misiles sobre Saddam Hussein y sus seguidores, las fuerzas terrestres de Estados Unidos y Gran Bretaña probablemente perderán poco tiempo en invadir Iraq.
Mientras los planificadores militares confían en el golpe psicológico de una guerra relámpago para una rápida victoria, Saddam y sus comandantes amenazan con dar una sangrienta batalla en las calles de Bagdad.
?Básicamente, Bagdad está al alcance de la mano. Ya tienen total superioridad aérea, ni siquiera necesitan luchar por ella?, señaló el analista militar ruso Pavel Felgenhauer.
Portavoces militares afirman que tienen varios planes para vencer al ejército de Iraq.
?Planeamos una gran cantidad de opciones?, dijo ayer el coronel Chirs Vernon, portavoz del ejército británico, en una entrevista de televisión, al mismo tiempo que las fuerzas aliadas de Estados Unidos y Gran Bretaña daban los últimos toques a sus preparativos para la guerra.
?En el mejor de los casos, habría poco oposición del ejército iraquí?, señaló. ?Por otra parte, hemos planeado por igual en caso de encontrar una dura resistencia?.
El presidente iraquí y sus comandantes confían en que los escudos humanos y las protestas en contra de la guerra en el Oeste detengan en avance militar hacia el centro de poder en Bagdad o hacia Tikiri, donde habita Saddam, a unos 150 kilómetros al noroeste.
Expertos opinan que los planificadores militares esperan que las detonaciones de los misiles guiados Tomahawk y de las bombas inteligentes tengan un impacto psicológico similar al de una explosión nuclear para dejar aislado a Saddam y así dominar a su aturdido ejército.
?Creo que la fase aérea y la fase terrestre del ataque comenzarán virtualmente al mismo tiempo. No habrá ninguna pausa de semanas entre las dos,? dijo Francois Heisbourg, de la Fundación para la Investigación Estratégica, con base en París.
Jean-Vincent Brisset, del francés Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (IRIS por sus siglas en inglés), fue menos optimista.
?Aparte de la hipótesis de un golpe en el palacio o un ataque con algunos misiles para eliminar a Saddam, sólo tienen las clásicas líneas de guerra?, afirmó.
PUNTOS clave
La alianza de Estados Unidos es menor que las
fuerzas de 500,000 estadounidenses y 160,000 soldados de más de 30
países que expulsaron a los iraquíes de Kuwait
en 1991. Ésta y otras condiciones deben ser tomadas en cuenta para determinar la estrategia norteamericana:
La coalición podría comenzar la guerra atacando los blancos iraquíes con una
campaña de bombardeos durante cinco semanas antes de asegurarse la
victoria con una ofensiva terrestre de 100 horas.
Los paracaidistas estadounidenses probablemente enfilen hacia la ciudad de Basra, la segunda del país, y la más cercana a los pozos del sur
de Iraq.
La prioridad para las fuerzas terrestres será asegurar los pozos petroleros de Iraq y detener a aquellos leales a Saddam que pretendan incendiarlos, como sucedió en Kuwait en 1991.
Los pozos cercanos a Kirkuk, en el norte, quizá sean el destino de las tropas aéreas o de las fuerzas especiales.
La renuencia del parlamento turco para que las tropas de Estados Unidos usen su suelo para abrir un frente al norte de Iraq es probable que deje fuera del campo algo del armamento pesado -tanques Abrams y vehículos Bradley de combate- durante la fase inicial.
Los planificadores militares han estado observando el clima
y la luna. Expertos han dicho que desde el punto de vista militar, lo óptimo sería esperar las noches oscuras que deben llegar en un par de semanas.
Esta semana podría haber tormentas de arena, pero la temperatura del
desierto está aún por debajo de los 30 grados Celsius, a los que llega en abril y mayo, antes de tocar los 40 grados en junio.
FUENTE: Agencias