Reuters
JERUSALÉN.- El primer ministro Ariel Sharon pareció descartar ayer la expulsión del líder palestino Yasser Arafat, restando importancia a la amenaza israelí contra el líder palestino, que generó rechazo internacional.
“Nuestros cálculos durante años fueron que expulsarlo no sería bueno para Israel”, dijo Sharon en una entrevista publicada por el diario conservador Jerusalem Post.
Pero Sharon se mostró firme en cuanto a edificar una vasta barrera en Cisjordania, diciendo que estaba listo para desafiar a la oposición estadounidense a pesar de las advertencias de Washington de que podría cortar las garantías de préstamo al estado judío.
Algunos miembros radicales del gabinete de seguridad israelí incluso habían propuesto matar a Arafat, una idea que Sharon rechazó en ese momento y que su canciller Silvan Shalom descartó. Israel no ha indicado cuándo o cómo podría actuar contra Arafat.
Respondiendo a los comentarios de Sharon, el negociador palestino Saeb Erekat dijo: “Eso no es una retractación de la posición israelí de matar o deportar a Arafat. Hay una decisión del gobierno israelí de hacerlo que no ha sido cancelada”.
Con respaldo estadounidense, Israel acusó a Arafat -confinado a sus cuarteles generales en Cisjordania durante casi dos años- de fomentar la violencia, algo que él niega. Pero Washington se opone a que se le haga daño o se lo exilie de las áreas palestinas.
Cuando se le preguntó si habría un avance diplomático antes de la muerte de Arafat, Sharon respondió: “No dije (cuando esté) muerto, pero en mi opinión, mientras él tenga control, las posibilidades de un progreso (hacia la paz) no existen”.
Barrera en Cisjordania
Una controversia similar ha sido la construcción por Israel de una barrera en Cisjordania, que rodearía los asentamientos judíos ubicados en territorios ocupados. Los palestinos la consideran una apropiación en tierras que afectaría la delimitación de fronteras en el futuro. Israel defiende la barrera pues la considera una medida necesaria para mantener a raya a atacantes suicidas que han matado a cientos de sus ciudadanos durante los tres años de levantamiento palestino por la independencia.
Aunque respalda el derecho de Israel a la autodefensa, Washington ha dicho que podría deducir parte del costo total de la barrera -de nueve mil millones de dólares- de garantías de préstamos a Israel.
Al respecto Sharon opinó: “Yo mismo podría decir a los estadounidenses que aunque no estoy contento con esto, si ustedes deciden eliminar el dinero, entonces háganlo”.