SANTO DOMINGO, REP. DOM.- La gimnasta mexicana Brenda Magaña cumplió ayer con una destacada participación en los Juegos Panamericanos Santo Domingo 2003, al adjudicarse medalla de plata en la rutina de suelo y de bronce en la de salto de caballo.
Por unos instantes, la tapatía acarició la presea áurea luego que salió en el primer turno y encabezó la competencia de suelo hasta que, en el último, la estadounidense Tia Orlando recibió calificación de 9.587 para quedarse con el metal dorado.
Magaña ejecutó una rutina que levantó el entusiasmo en el pabellón de gimnasia del Parque del Este, en esta capital, y los jueces le dieron 9.450 que le permitió mantenerse en el primer sitio en siete de los ocho turnos de que constó la prueba.
Conforme pasaban las competidoras crecía la expectación y el nerviosismo entre la delegación mexicana de gimnasia que participó en estos juegos, pero llegó Orlando a derrumbar el sueño y a obligar a que la tapatía se conformara con la plata.
Magaña se coló entre dos estadounidenses, toda vez que en el tercer sitio y con la medalla de bronce correspondiente se ubicó la norteamericana Nastia Liukin, quien acumuló 9.300.
Aproximadamente una hora antes, Brenda Magaña se colgó la medalla de bronce en salto de caballo, en una prueba que fue ganada por la cubana Leyanet González, calificada por los especialistas con 9.512 y escoltada en el podio por la estadounidense Courtney McCool, a quien le dieron 9.343.
En la final de salto de caballo, dentro de la fase decisiva por aparatos, ocurrió lo contrario a la mexicana, ya que le correspondió la última ejecución y en su primer intento logró 9.262, en el segundo 9.325 para un promedio de 9.293.
Luego de estos decimocuartos Juegos Panamericanos, Magaña disputará a finales de este mes el Campeonato Mundial de Gimnasia, para luego continuar su preparación con miras a los Juegos Olímpicos Atenas 2004, que marcarán su despedida de la gimnasia.
Al mediodía, el mexicano Julio García se ubicó en el sexto lugar de la final de piso, mientras su compatriota Manuel Alemán se colocó en la séptima posición de la final de argollas.