Navegando por Internet encontré la historia de “Canelo”, la cual quiero compartir con ustedes, como un ejemplo de fidelidad y de amor.
“Canelo” vivía en Cádiz, España, con su amo, el cual estaba muy enfermo e iba diario a un hospital de la ciudad a que le hicieran diálisis. El buen “Canelo” lo acompañaba, lo esperaba afuera y juntos regresaban a su casa. Pero un día su amo ya no salió del hospital, bueno, sí salió, pero por la parte de atrás... había muerto.
Nadie le explicó a “Canelo” lo que había sucedido con su amo, su compañero, su mejor amigo... o tal vez sí, pero no quiso hacerse a la idea de que la persona a la que más quería lo había dejado solo en el mundo.
“Canelo” no se separaba de la puerta del hospital, quería estar ahí para cuando saliera su amo, para demostrarle su amor con un meneo de cola; no quería irse con nadie, entonces las personas del hospital y vecinos del lugar le empezaron a llevar comida, una cobija, agua y todo lo necesario para que el noble perro estuviera cómodo.
La fidelidad de esta criatura se convirtió en un digno ejemplo para las personas de la ciudad y del extranjero, ya que varias cadenas internacionales de televisión realizaron reportajes sobre “Canelo”.
En una ocasión la perrera municipal intentó llevárselo, pero fueron tantos los reclamos que tuvieron que regresarlo a la puerta del hospital, donde ya había hecho su hogar. Los lugareños cuidaban y respetaban tanto a este perro, que incluso moderaban la velocidad de sus autos cuando “Canelo” estaba cruzando la calle, ya se había convertido en un habitante distinguido... desgraciadamente los turistas no lo sabían y un día uno de ellos lo atropelló y “Canelo” murió.
¿Cuánto tiempo pasó “Canelo” esperando que su amo saliera del hospital? Solamente 12 años...
Ahora “Canelo” ya tiene una calle peatonal con su nombre, además, se grabó una placa conmemorativa y se instaló una pequeña escultura de “Canelo”, de este ejemplo de fidelidad y nobleza. Ojalá que “Canelo” y su amo se hayan encontrado allá arriba y recuperen el tiempo que no estuvieron juntos...
“NOTA: Esta historia nos enseña el amor que puede llegar a sentir un perro por su amo, en esta época también piensa en tu mascota cuando planees tus vacaciones, déjala con alguien de confianza y una vez más un llamado hacia los padres de familia, uno de los mejores regalos que les pueden dar a sus hijos es inculcarles el amor y el respeto hacia todos los seres vivos”.
Lucy Alvarado lucy6818@yahoo.com Arturo Castañeda wolfschauze@ieee.org