Agencias
CHICAGO, EU.- Si alguien asistió puntual a su cita con el destino, ese fue el lanzador mexicano Esteban Loaiza, quien escribió una de las historias más admirables e increíbles de este año en el mejor beisbol del mundo.
De desempleado que tocaba desesperadamente puertas para encontrar trabajo, a uno de los más rentables peloteros en las mayores; del papel del jugador de media tabla que venía a la baja en su carrera, a gloria de nuestro beisbol en una campaña; del mexicano al que ya casi nadie quería, a millonario. Todo en un año inolvidable.
Para sorpresa de propios y extraños, el tijuanense de 31 años cumplió con la campaña de su vida, enfundado en el uniforme de los Medias Blancas de Chicago, equipo al que mantuvo hasta el último mes en la contienda por avanzar a la postempora. Loaiza fue el líder ponchador del joven circuito al acumular 207 e hizo gala de gran control al otorgar sólo 56 bases por bolas. Su marca global fue de 21-9 y su promedio de efectividad de 2.90 fue el tercer mejor de su liga.
Loaiza resurgió esta temporada al ganar 21 juegos en 34 aperturas y empató la marca del legendario Fernando “Toro” Valenzuela como el mexicano con mayor número de victorias en la Gran Carpa, de paso, estableció el récord para pitcher derecho mexicano.
El bajacaliforniano, quien en 2002 ganó nueve juegos con diez derrotas y un alto promedio de efectividad de 5.71, nunca había ganado más de 11 encuentros –cifra que alcanzó en 1997 y 2001- desde que inició su aventura en las grandes ligas en 1995 con los Piratas de Pittsburgh. Esta notable mejoría le hizo ganar el reconocimiento del Retorno del Año, en votación promovida por la Asociación de Peloteros de Grandes Ligas, lo que quiere decir que fueron sus compañeros de profesión los que le rindieron este merecido homenaje.
Su inolvidable 2003 incluyó el honor de ser el abridor por parte de la Liga Americana en el Juego de Estrellas –con lo que igualó otra hazaña de Valenzuela- y ocupó el segundo lugar en la votación para el Trofeo Cy Young.
Todos estos méritos lo convirtieron en un elemento cotizado, que verá elevarse su sueldo hasta cuatro millones de dólares para el próximo año.
Camino al triunfo
Ya se ha comentado mucho que luego de una carrera marcada por la irregularidad luego de su paso por Pittsburgh, Texas y Toronto, Esteban tuvo que tocar muchas puertas que nunca se le abrieron para conseguir trabajo en el receso de temporada pasado. Únicamente, Medias Blancas se la jugó y le dio la oportunidad como invitado al campamento primavera con el consabido contrato de ligas menores y la posibilidad de quedarse en el equipo grande si cumplía buena pretemporada.
Al final, se ganó el puesto como quinto abridor de Chicago con su sueldo de 500 mil dólares al año. Lo que vino fue como de ensueño con actuaciones que lo llevaron a ser el segundo lanzador mexicano en abrir un Juego de Estrellas y el tercero en conseguir la veintena de triunfos en un año.
En un rápido repaso a la carrera de Loaiza, se convirtió en el pelotero mexicano número 69 que juega en las mayores al recibir la oportunidad con los Piratas de Pittsburgh con los que debutó el 29 de abril, en una victoria por 3-1 sobre los Filis de Filadelfia, en el Estadio de los Veranos.
Esteban fue el octavo de 13 jugadores nacidos en el estado de Baja California que han participado en las grandes ligas hasta la fecha y el noveno que jugaba para los Piratas. Cuando jugó para los Rangers fue el séptimo mexicano enfundado en esa franela, al llegar a Toronto fue el cuarto y con Medias Blancas fue el undécimo.
Esa campaña 1995 significó la llegada de nueve peloteros aztecas, el año en que más elementos mexicanos debutaron en las mayores. Loaiza fue acompañado por Juan Acevedo, Andrés Berumen, Octavio Álvarez, Noé Muñoz, Antonio Osuna, Juan Gabriel Castro, Karim García e Isidro Márquez. Curiosamente, tres de esta generación estuvieron presentes en el histórico triunfo 20 de Loaiza: El mismo tijuananse, más Karim y el “Cañón” Osuna, quienes fueron sus rivales con los Yanquis.
Loaiza, además, se colocó como el tercer máximo ganador mexicano en la Gran Carpa porque superó por una victoria al “Rocket” Valdés e irá por el segundo mejor total que pertenece al zurdo mochiteco Teodoro Higuera. Se ve difícil que supere al gran Fernando Valenzuela, pero si mantiene la regularidad de este año, en 2004, se convertirá en apenas el segundo compatriota nuestro en llegar al centenar de triunfos en las mayores.