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Ferrero es el #1 del Tenis

08 septiembre 2003

Nueva York, (EFE).- Un saque y tenis explosivo de Andy Roddick le impidió a Juan Carlos Ferrero convertirse en el tercer español que ganase un Abierto de Estados Unidos, pero no pudo impedir que al final del último torneo de Grand Slam fuese el indiscutible número uno del mundo.

Ferrero, de 23 años, un día después de haber perdido en la pista central Arthur Ashe, de Flushing Meadows, fue confirmado oficialmente como el número en la clasificación de entradas de la ATP con 4.250 puntos, superior a los 4.165 de Roddick, que es segundo.

La derrota ante Roddick por 6-3, 7-6 (7-2) y 6-3 no le quitó a Ferrero la recompensa por todo el gran trabajo que ha realizado en lo que va del año para confirmar una progresión constante de jugador completo, algo que ya nadie cuestiona, ni inclusive los estadounidenses, que sólo centran su interés en sus jugadores.

Primero fue el súper campeón Andre Agassi, quien después de perder en semifinales contra Ferrero se enfrentó a un periodista que le hizo la pregunta de si el jugador español realmente se merecía ser el número uno del mundo.

"No es mi responsabilidad hacer la clasificación, pero nadie puede cuestionar que Juan Carlos ha ganado el torneo de Roland Garros, cada día juega mejor en todas las pistas y además es finalista en el Abierto por lo que se merece todo lo que tiene", valoró Agassi.

El propio Ferrero después de la derrota en su duelo de números uno, Roddick es primero en la clasificación de la Carrera de Campeones de la ATP y el segundo, ambos clasificados para la Copa Masters de Houston, reconoció que no había sido su día. "Ahora estoy un poco triste, pero tengo que pensar que estas dos semanas hice un gran trabajo", comentó Ferrero, que dejó su marca en 59-13, con tres títulos individuales, incluido el de Roland Garros, en una temporada en que terminó cada vez mejor los cuatro torneos de Grand Slam que disputó.

Ferrero llegó al Abierto de Estados Unidos como tercer favorito, después de haber ganado los torneos Masters Series de Monte Carlo, Valencia y Roland Garros, todos sobre canchas de tiera batida.

Pero tuvo una labor impecable sobre las canchas de superficie dura del Centro Nacional de Tenis, sin importarle un agotador calendario en que jugó cuatro días consecutivos porque la lluvia atrasó el torneo, algo que nadie había hecho hasta ahora en la historia del Abierto, ni del ningún Grand Slam.

Ferrero disputó un partido de cinco sets contra el estadounidense Todd Martin, el cual comenzó el martes y concluyó el jueves debido a los aplazamientos por la lluvia.

Luego jugó uno de cuatro sets contra Lleyton Hewitt y otro contra Agassi por igual número de sets; 13 sets en una sucesión rápida contra tres de los mejores jugadores del circuito en cancha dura y dos ex campeones del Abierto.

De esta agenda agotadora e injusta, se quejaron todos los jugadores participantes en el Abierto, incluidos los favorecidos Agassi y Roddick, ya que no fue la mejor forma de prepararse para la final y los súper saques del nuevo campeón.

"Creo que trabajé para eso, para jugar la final, para vencer a grandes jugadores como Martin, Hewitt, Agassi y también para enfrentarme a Roddick, pero al final no pude completar mi misión", admitió Ferrero, que disputó su quinto Abierto.

El tenis explosivo, a puro saque ganador -aces o servicios casi imposibles de devolver-, de Roddick fue una pesadilla para Ferrero que no pudo restarle tres primeros saques consecutivos.

Además, Ferrero le planteó también un partido más frontal y de fuerza, cuando lo que le había molestado a Roddick contra el argentino David Nalbandian, que lo tuvo a una pelota de la eliminación en la semifinal, fueron los cambios de ritmo, los tiros esquinados sobre el revés y el contraataque.

Nada de lo que sucedió en el partido de la final del le iba a quitar a Ferrero todo el mérito de consagrarse como un jugador completo y el segundo español que lograba en la historia del tenis ser el número uno del mundo después que Carlos Moyá lo consiguiese durante dos semanas en 1999.

Ferrero, que desde que entró al profesionalismo en 1998 ya ha ganado 8.382.680 dólares, tiene ahora ante si el gran reto de mantenerse como el número uno del mundo ante un grupo de rivales talentosos como son Roger Federer, Roddick, Guillermo Coria, Hewitt y Nalbandian, que están entre los 21 y 23 años.

Agassi, que fue el que perdió el puesto de número uno después de ocuparlo desde el pasado mes de junio, a sus 33 años tampoco dijo que le haya llegado la hora de la retirada, por lo que también seguirá siendo otro rival más a tener en cuenta por Ferrero.

Además, ahora ya el jugador español no será más un desconocido para los neoyorquinos, sino todo lo contrario, un profesional que se hizo respetar dentro y fuera del campo como sólo lo pueden hacer los que son número uno del mundo.

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