Reuters
BAGDAD, IRAQ.- Varios hombres armados hirieron ayer de bala a una de las tres mujeres del Consejo de Gobierno iraquí designado por Estados Unidos, en el más reciente de una cadena de atentados contra cooperantes iraquíes con las potencias ocupantes del país.
Los atacantes dispararon contra el coche en el que viajaba Akila al Hashemi, musulmana shiita y diplomática de carrera que fue alcanzada en el abdomen.
Tres de sus guardaespaldas también resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, dijo el personal del hospital de Yarmuk, en Bagdad.
“Este ataque sin sentido no es sólo contra la persona de Akila al Hashemi”, dijo el gobernador estadounidense en Iraq, Paul Bremer.
Algunos iraquíes han denunciado al Consejo de Gobierno, de 25 miembros, por cooperar con la administración encabezada por Estados Unidos, que está a cargo del país desde que la guerra depuso a Saddam Hussein.
Hashemi, quien fue atacada junto a su casa, tenía previsto viajar a Nueva York dentro de la delegación iraquí que acudirá la próxima semana a la reunión de la Asamblea General de la ONU.
Firas Ismail, guardia de seguridad de un colegio cercano, dijo que escuchó los disparos y acudió rápidamente al lugar. “Sacamos a la doctora Akila del coche y la enviamos al hospital Yarmuk. Estaba consciente y tenía una herida en el estómago. No creo que (la herida) fuera demasiado peligrosa”, comentó el guerdia.
Sin embargo, Hind Shaker, doctora que atendió a Al Hashemi, dijo: “Había una herida de bala en el abdomen, que afectaba al hígado. Había una hemorragia interna grave. Se trata de un caso difícil”.
Añadió que los médicos habían trasladado a la herida, que trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores iraquí durante el gobierno de Hussein, a un hospital estadounidense donde se creía que podría recibir mejor tratamiento.
En los últimos meses, los políticos, policías y traductores que trabajan con las fuerzas ocupantes han sido frecuentemente atacados.
Mohamed Baqir al Hakim, jefe del partido shiita representado en el Consejo de Gobierno, falleció el mes pasado junto con otras 80 personas por la explosión de un coche bomba en la ciudad santa de Nayaf.