Madrid (EFE).- El famoso "Ratoncito Pérez", mítico roedor encargado de traer regalos a los niños españoles cada vez que pierden uno de sus dientes, es el protagonista del primer homenaje que el ayuntamiento de Madrid brinda a un personaje de ficción.
Las autoridades madrileñas reconocerán "la generosidad" de este esquivo roedor colocando una placa en su honor en una céntrica calle de la ciudad, el próximo 5 de enero.
El acto tendrá lugar unas horas antes de que empiece la noche más deseada por los niños españoles, cuando otros personajes navideños, los tres Reyes Magos, les traerán los regalos que llevan esperando doce meses.
Pero mientras los Reyes de Oriente proceden de la tradición cristiana, el Ratoncito Pérez es un personaje de cuento creado en 1894 por el jesuita español Luis Coloma.
Según este relato, el roedor vivía en el interior de una caja de galletas, en el número 8 de la calle del Arenal.
Para los pequeños españoles, quienes en su mayoría desconocen el origen de este personaje, el ratón es un simpático roedor que deposita regalos bajo su almohada mientras duermen cuando han perdido un diente.
"Nunca falla, el ratoncito siempre deja algo debajo de mi almohada cuando pierdo un diente, y ni siquiera hace falta que me haya portado bien", asegura Pedro, un niño de 4 años que ya ha recibido tres veces la visita del roedor en los últimos meses.
Laura, que ya tiene 6, no entiende como el ratón puede entrar en su cama sin despertarla. "Debe ser muy, muy pequeño y muy escurridizo", asegura incrédula, mientras piensa cómo podría "cazarle".
En la placa que el Ayuntamiento de Madrid instalará en honor de este personaje aparecerá escrito el siguiente texto: "Aquí vivía, en una caja de galletas, Ratón Pérez, según el cuento que el padre Coloma escribió para el niño Rey Alfonso XIII".
Curiosamente el cuento es prácticamente desconocido en España donde no se publica desde 1947, aunque se reedita cada año en países tan lejanos como Japón.
La historia de este roedor ha sido traducida al francés y al inglés, idioma en el que se han hecho varias adaptaciones.
El padre Coloma creó la fábula para el rey Alfonso XIII, que entonces tenía 8 años y se le había caído un diente.
El cuento, protagonizado por el rey Bubi, apelativo con el que cariñosamente llamaba la reina María Cristina a su hijo Alfonso, es un canto a la fraternidad humana de la mano de un ratón "muy pequeño, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo y una cartera roja, colocada a la espalda".
El roedor vivía con su familia "dentro de una gran caja de galletas", en el almacén de la entonces famosa confitería Prats, en la calle del Arenal, en el corazón de Madrid, apenas a cien metros del Palacio Real.
Será en ese lugar, que hoy ocupa una zapatería y que a principios del siglo pasado albergó una de las confiterías más famosas y exquisitas de Madrid, donde el Ayuntamiento va a instalar la placa conmemorativa.
Según el relato del jesuita, el ratón se escapaba frecuentemente de su "domicilio" y, a través de las cañerías de la ciudad, llegaba a las habitaciones infantiles.
El roedor frecuentaba la habitación del pequeño rey Bubi I (Alfonso XIII) y las de otros niños más pobres que habían perdido algún diente, despistando a los gatos, que siempre estaban al acecho. EFE