TORREÓN, COAH.- El problema de fondo en materia de inseguridad sigue cobrando víctimas. Los expedientes 40/2003 y 42/2003 en el Juzgado Segundo así lo demuestran, se suman a las evidencias más claras que confirman el grave conflicto de impunidad y tolerancia que padece La Laguna.
Ayer, en el citado tribunal penal se dictó orden de aprehensión en contra de dos presuntos asesinos, casos que para la sociedad significan dos muertos y dos internos más en el Centro de Readaptación Social (Cereso). Sin embargo, los acontecimientos reflejan el serio problema de drogadicción, tráfico de armas, pandillerismo, venta ilegal de bebidas alcohólicas y hasta incumplimiento del objetivo del sistema penitenciario.
Pedro Limón, juez segundo penal, dictó orden de aprehensión en contra de Omar Alba García, de 20 años apodado “El Yiyín”, a quien se le acusa de homicidio simple doloso en agravio de Iván de Jesús Barrientos Muñoz, quien contaba con 18 años de edad, hechos ocurridos el pasado 20 de abril poco después de las 20:00 horas en las inmediaciones de la colonia Victoria.
Según declaraciones de uno de los implicados en el caso, Raymundo de Jesús Ávila Rodríguez, esa noche “El Yiyín” pasaba por la calle Escuadrón 2001 haciendo disparos, uno de los cuales acertó en el talón de una señora de nombre Norma Leticia.
En esa virtud, añadió Raymundo, “salí corriendo hacia la calle Nuevo León y donde esta arteria hace esquina con la avenida Colima, salió de su casa Iván de Jesús, a quien al verlo ‘El Yiyín’, le realizó un disparo que terminó con su vida”.
Al respecto y en su declaración inicial, “El Yiyín” sostiene que tenía viejas rencillas con Raymundo a quien apodan “El Munra” y al verlo le disparó, pero cuando salió Iván de su casa, como era amigo de su rival, se enfrentó a balazos con ambos, versión que le permite alegar que fue riña y su proceder fue en legítima defensa.
Por otra parte, en el mismo juzgado se dictó orden de aprehensión en contra de Isidro Javier Reyna Cisneros, por homicidio simple doloso, siendo la víctima Arturo Vázquez González, en hechos desarrollados a las cuatro de la madrugada del 25 de enero en el canal de riego cercano al ejido El Consuelo, según expediente 42/2003.
Durante la noche, víctima y victimario ingerían bebidas alcohólicas y dentro de la parranda, “El Chino”, Vázquez González, le pidió a Isidro que siguieran tomando, aunque ya andaba “muy loco”, insistiéndole que le pichara una caguama.
Isidro le dijo que pagara él, pues él era el que estaba invitando, lo que irritó a Vázquez González, quien lanzó una cerveza familiar al piso y empezaron a intercambiar golpes, explicó el detenido y presunto homicida.
Vázquez González ganaba el pleito, por lo que Isidro se acordó que traía un cuchillo cebollero el cual sustrajo de entre sus ropas y le produjo varias heridas, aunque “El Chino”, seguía peleando y en un descuido le echó tierra en los ojos.
Cuando Isidro, quien en ningún momento dejó de lanzar tajazos, se quitó la tierra de los ojos, vio a su rival tendido en el suelo, pero como todavía se movía tomó una piedra de gran tamaño la cual le lanzó en la cabeza en dos ocasiones, causándole varias heridas penetrantes en abdomen y traumatismo craneoencefálico.
Aunque el Ministerio Público pidió la detención de este sujeto por homicidio con circunstancias de agravamiento y crueldad, sólo se le dictó orden de aprehensión por homicidio simple doloso.
En ambos casos se aprecia el problema de fondo, el cual siempre ha sido tratado, analizado y criticado pero débilmente combatido, como el tráfico de armas, drogadicción y venta de bebidas alcohólicas en horario no permitido, como queda demostrado en estos hechos que terminaron con la vida de dos jóvenes y la libertad de otros dos.
Código penal
En relación a la orden de formal prisión dictada por el juez penal en contra de dos personas acusadas de homicidio simple doloso, la Ley Penal para el Estado de Coahuila señala que se castiga con sentencia de siete a 16 años de prisión, sin embargo el proceso tarda un año.
Si llega a acreditarse la riña o que los presuntos responsables actuaron en legítima defensa, pueden conseguir ciertos beneficios como la condena condicional o la llamada multa sustitutiva.
La prisión condicional es permitir la libertad de lunes a viernes y sólo se le interna en el Cereso los días sábado y domingo, aunque en esta ciudad, debido a que se carece de un área especial para ese tipo de condena, sólo se le exige al homicida que acuda a firmar, sin pisar el interior del penal.
Ante estos hechos la sociedad se pregunta sobre la facilidad de portar armar y de conseguir bebidas embriagantes a las cuatro de la mañana.