Agencias
LOS ÁNGELES, EU.- Bajo una nube de cenizas y humo, y calor asfixiante, el sur de California comienza a evaluar las consecuencias de los incendios forestales más caros de su historia, que siguen sin control, han causado 17 muertes y destruido más de mil 100 casas.
La lucha contra las llamas de los más de diez mil bomberos que están trabajando por cielo y tierra en esta hercúlea labor le ha costado al estado de California más de 24 millones de dólares hasta el momento.
La cifra se elevará considerablemente cuando sea posible valorar las pérdidas materiales causadas por estos incendios que ya han arrasado más de 210 mil 400 hectáreas de terreno, desde México hasta el norte de Los Ángeles.
“Sería falso decir que los fuegos están bajo control. En estos momentos les estamos echando todo lo que podemos”, comentó ayer a los periodistas Dallas Jones, director de la Oficina de Servicios de Emergencia.
Se trata de una lucha cuerpo a cuerpo para la que se ha pedido la colaboración de los estados vecinos y en la que se ha solicitado a los habitantes del sur de California que conserven agua para que sea utilizada por los bomberos.
Mientras sigue en aumento el número de afectados y de hectáreas consumidas, el único avance lo ha ofrecido la naturaleza al haberse calmado los vientos desérticos de Santa Ana, que hasta ahora habían avivado las llamas con su fuerza y sus elevadas temperaturas.
Esta calma temporal ha aumentado las esperanzas de que los incendios puedan estar bajo control para el viernes, si la zona se mantiene libre de vientos.
Se trata de una mínima esperanza a la que residentes y bomberos se quieren agarrar, a pesar de saber con certeza que un cambio de vientos o, simplemente, las brisas marinas pueden llevar el fuego por otra dirección e incluso llegar a unir estos diferentes frentes en un único foco, la principal pesadilla de aquellos que están luchando contra las llamas.
El número de muertos incluye ahora dos víctimas en México, donde también se han extendido las llamas a la zona de Ensenada, a unos 90 kilómetros de la frontera con Estados Unidos.
Incluso aquellas zonas suficientemente alejadas como para no temer a las llamas están sintiendo con fuerza el poder destructor del fuego e incluso su calor.
Todos los condados afectados se encuentran bajo alerta ambiental ante los niveles de contaminación provocados por el humo y las cenizas, en algunas zonas del 200 por ciento, y se recomienda que los residentes se mantengan en sus casas para evitar infecciones respiratorias y oculares.
El tráfico sigue congestionado en todo el sur de California, donde por muchas de sus áreas es necesario conducir con las luces puestas ante la neblina creada por el humo de los incendios que rodean la ciudad de Los Ángeles.
Incluso las playas más próximas al área de Simi Valley, al noroeste de Los Ángeles, han amanecido “nevadas” con ceniza, mientras que en el condado de San Diego se cuentan a millares las viviendas que se han quedado sin luz, después de que el tendido eléctrico se viera afectado por las llamas.
“Este será el incendio más caro de la historia de California, tanto en pérdidas personales como en el costo de la lucha contra las llamas”, resumió Jones.
Dada la severidad de este desastre, que amenaza con superar los mil 500 millones de dólares en pérdidas del incendio de Oakland Hills, California, en 1991, el gobernador Davis ha recomendado que se cree un punto de ayuda centralizado como el que se fundó tras el devastador terremoto de Northridge de 1994, también en California.
Alerta en México
Los daños provocados en la ciudad de Tijuana, Baja California a causa de los incendios forestales en el Sur de California, y que provocaron la devastación de más de 465 hectáreas en Valle Redondo, en el área de Tijuana-Tecate, se encuentran bajo control.
El secretario general de Gobierno, Bernardo Martínez Aguirre manifestó que existen cuatro puntos en los que se encuentra un frente activo, la parte norte de Valle Redondo en Tijuana, Alfredo B. Bofil, el relleno sanitario y El Sauzal, las tres últimas en Ensenada.
Mencionó que para combatir los desastres se encuentran trabajando un total de 650 elementos, 60 unidades, seis ambulancias, seis máquinas de bomberos y un centro de mando móvil, además se pondrá en marcha un helicóptero con capacidad para 30 personas.
El Secretario General de Gobierno, destacó que “estamos preparados para hacer frente a cualquier situación que se pueda presentar”, aunque mencionó que se prevé que mañana se encuentre controlado al 100 por ciento el siniestro.
Indicó que afortunadamente la mayor parte de las áreas afectadas no son zonas productivas, sin embargo continuarán con los trabajos en los sectores de mayor afectación en el municipio de Ensenada.
Asimismo, agregó que de acuerdo al pronóstico meteorológico, se esperan cambios significativos en el patrón regional, lo cual generará vientos fuertes en los próximos días.
Precisó que trabajarán en la apertura de una brecha cerca en el área del Hongo y las autoridades se trasladarán para alertar y prevenir contingencias en la colonia El Nido del Águila.
Explicó que para evitar cualquier complicación en la salud, la ciudadanía debe extremar precauciones evitando exponerse al aire libre, principalmente menores de cinco años y adultos mayores, ya que ellos están mayormente propensos a presentar algún tipo de problema.
Destacó que hasta el momento el número de personas que han sido atendidas por algún tipo de padecimiento en vías respiratorias, así como conjuntivitis, ha sido mínimo.