Fíjese Ud. bien, si Ud. no logra al menos el equivalente a una unidad de insulina por cada diez kilogramos de peso corporal, antes y al momento de entrenar y por lo menos tres horas después, casi está perdiendo el tiempo en el gimnasio en cuanto a construcción muscular se refiere.
La insulina es el supertransporte de aminoácidos y glucosa hacia el interior de las células que forman nuestros tejidos.
Es la insulina la más poderosa de las hormonas anabólicas que existen, no tiene punto de comparación con los peligrosísimos esteroides.
Claro está que en exceso, igual que el acohol, el tabaco y la comida misma mata.
La insulina repone de inmediato el glucojeno que se pierde en los músculos al estar entrenando, por lo que la fatiga se desaparece y la fuerza se incrementa, además, como es una supercarretera para el monohidrato de creatina y los aminoácidos en general, supera las expectativas de cualquier anabólico, además de que si se utiliza una insulina de acción rápida y corta, proporciona un descanso al páncreas que bastante fatiga presenta con cinco o seis comidas diarias.
De esta manera aunque se coman seis comidas el páncreas sólo trabajará en tres o cuatro y la posibilidad hereditaria de contraer diabetes se minimizará.
Consulte con su endocrinólogo de cabecera o con un médico en medicina deportiva o con su entrenador de fisicoculturismo, nada más asegúrese de que éste sea un profesional.
No existe en la actualidad un cuerpo musculado que no utilice técnicas sanas y científicas para ser desarrollado natural y sanamente.
Hasta la próxima...