México, DF.- Hay poco más de dos mil 400 municipios en el país, pero sólo unos 100 podrían ser candidatos a emitir certificados bursátiles para obtener financiamiento en el mercado, según la firma de asesoría financiera ?Protego?. De este universo, sólo 46 cuentan actualmente con alguna calificación crediticia.
Para César Bojórquez, especialista en el tema de deuda del Instituto Técnico para el desarrollo Técnico de las Haciendas Públicas (Indetec), hay cuatro debilidades que tienen los estados y municipios: su deuda pública histórica; la falta de capacidad administrativa instalada; los procesos de control administrativo y financieros inacabados; y falta de personal de carrera lo que deriva en una inestabilidad laboral.
La clave de la bursatilización es sencilla. Estriba en que los gobiernos locales utilicen sus ingresos propios -impuesto predial, inicialmente, impuesto a la nómina e ingresos catastrales, después- para ser sujetos de crédito en los mercados de valores y de esta forma contar con recursos líquidos antes de que la Federación transfiera, de acuerdo con un calendario oficial, las participaciones y aportaciones federales a los estados y municipios. Es decir, que este mecanismo permite a los gobiernos locales incrementar sus recursos a partir de los que ya tienen sin necesidad de incrementar -en algunos casos- la deuda pública.
Además, el beneficio para los que se acojan al instrumento será doble, pues al tiempo que incrementan sus recursos propios, los inversionistas y mercados interesados en arriesgar sus capitales demandan de estados y municipios finanzas públicas y prácticas financieras sólidas, lo que redunda en una mayor transparencia de sus administraciones. En el caso de gobiernos locales menos favorecidos, esta vía es una mejor alternativa a las líneas bancarias, que por sus tasas de interés poco favorables son generalmente más caras.
El primer estado en emitir deuda en el mercado de valores mexicano fue el de Morelos, después ha venido una serie de emisiones como las del municipio de Aguascalientes, el de Monterrey, el de Zapopan, Jalisco, el de San Pedro Garza García, en Nuevo León y el Municipio de Guadalajara. Una de las más recientes y más importantes es la deuda del Estado de México.
Un aspecto de singular relevancia es que toda la deuda subsoberana es calificada por empresas calificadoras internacionales. Los principales factores de calificación para municipios mexicanos que considera Fitch son; el contexto económico social, las finanzas públicas y la deuda pública.
De acuerdo con un reporte de Standard & Poor?s, entre 2001 y 2002 la bursatilización se incrementó 100 por ciento, alcanzando una cifra de dos mil millones de pesos. Hasta el momento, indica la firma, se encuentran calificados los certificados bursátiles de los municipios de Aguascalientes, Monterrey, Zapopan, Guadalajara y Tlalnepantla, pero ya se explora la posibilidad en otras entidades y ayuntamientos.
Además de los ingresos adicionales que recibirán los estados por el sobreprecio de petróleo, la bursatilización puede contribuir a que las entidades terminen sus obras públicas, inconclusas por los recortes al gasto público de los últimos dos años. En el caso de los municipios, de los que no se sabe aún si recibirán beneficios petroleros, este instrumento es de vital importancia. Aquí estaría, literalmente, la nueva fuente de recursos que buscaban al margen de la Federación. Bursatilizar no incrementaría -en algunos casos- su deuda pública, y en cambio si les proporcionaría recursos líquidos tan demandados en estos tiempos.