Madrid (EFE).- Los españoles son los europeos que más se operan para estar guapos, lo que ha convertido a la cirugía estética en un negocio en alza que mueve anualmente cerca de mil millones de dólares.
"La cirugía estética es tan segura como subirse a un avión" y las intervenciones cada vez más baratas, por eso los españoles se animan a hacerse retoques para mejorar su imagen, aseguró a EFE Ramón Vila Rovira, Presidente de la Asociación Española de Cirugía Estética (AECE).
El número de españoles que se somete a un cambio de imagen se ha triplicado en la última década, según cifras de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE).
Según Vila Rovira, cuya asociación está integrada exclusivamente por cirujanos plásticos, en España hay actualmente 800 especialistas que practican casi 350.000 intervenciones anuales.
A partir de unos 900 dólares cualquier español, con un poder adquisitivo medio, puede recurrir a una de las cientos de clínicas privadas especializadas que abundan en el país, para mejorar su imagen.
Vila Rovira aseguró que el precio medio de una intervención de cirugía plástica ronda los 3.000 dólares, lo que hace que "la mayor parte de los españoles puedan acceder a ella, bien pagando en efectivo o pidiendo un pequeño crédito bancario".
Más, si se tiene en cuenta que el salario medio español ronda los 1.300 dólares mensuales.
El cirujano plástico aseguró que la operación más demandada por las españolas es las liposucción, que supone una eliminación de grasas en abdomen, piernas y nalgas.
El aumento de pecho y los retoques en la cara (nariz, bolsas de ojos y estiramientos) ocupan también un lugar de honor entre quienes quieren mejorar su aspecto.
En cuanto a los hombres, sólo representan el 10 por ciento del total de intervenciones que se hacen en el país y suelen pedir que les corrijan las bolsas de los ojos, liposucciones abdominales e injertos de pelo, según el presidente de la AECE.
"La belleza, incluyendo maquillaje, tratamientos, ropa y cirugía, mueve mucho dinero; de hecho, casi la mitad del salario de una mujer española va a parar a este sector", subrayó Vila Rovira.
En España, esta actividad, que ha visto en apenas dos años como crecía un 15 por ciento el número de clínicas, "genera más recursos que la industria armamentística", indicó.
A pesar de la bonanza que vive este campo de la medicina, la cirugía plástica ha sido centro de varios escándalos en España en las últimas semanas, después de que se descubriera que en algunas peluquerías de las Islas Canarias se practicaban operaciones de aumento de pecho en condiciones insalubres y sin garantías.
La intervención consistía en inyectar en los senos aceite de silicona, una sustancia prohibida en el país.
El escándalo, del que fueron víctima cientos de mujeres, ha sembrado la alarma en un sector que necesita más control legislativo, según Vila Rovira.
"Pienso que, en este tema, hay que ser muy concreto con las leyes, hay que poner muy claro quién puede hacer cirugía estética y quién no y sólo actúa como un estafador", aseveró.
En España, para ser cirujano plástico, hay que cursar estudios universitarios de Medicina durante seis años y desarrollar la especialidad en un hospital durante otro lustro.
Otra de las novedades del sector en el país es la incorporación de médicos llegados de otras naciones, especialmente latinoamericanos que, según Vila Rovira, "se adaptan con normalidad a esta actividad si cumplen los requisitos exigidos".
Mejorar la imagen es ahora más fácil y barato en España. Pero conseguir el aspecto de Jennifer López o Antonio Banderas, como piden muchos clientes a estos especialistas, es otra historia que, por el momento, sólo es alcanzable si media en ello algún milagro.