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MÉXICO, D.F.- El sudor es una manifestación natural del cuerpo humano, es decir, que la transpiración es sana, aun cuando hay aromas corporales desagradables, por lo que la mayoría de las personas necesitan de un agente que las proteja.
De acuerdo con especialistas, el ser humano es una mezcla de olores y su aroma es algo nato, propio de la sudoración, que no se puede describir porque se carece de un término para atraparlo. Es un humor que varía de acuerdo con la edad, el sexo, la raza, la alimentación e, incluso, es diferente si se tiene alguna enfermedad en especial.
En todo caso, dicen, la sudoración es un proceso fisiológico normal de la piel que se tiene para controlar la temperatura, eliminar toxinas y mantener un equilibrio general del organismo.
El sudor se produce a través de glándulas sudoríparas, de las cuales hay desde 80 hasta 650 en cada centímetro del cuerpo, y existen más en determinadas partes como son las axilas, palmas, cara y en donde hay pliegues.
Los expertos señalan que existen dos tipos de glándulas sudoríparas: las pequeñas de nombre ecrinas, que se encuentran en la superficie del cuerpo, incluyendo palmas y plantas, la cuales carecen de olor. Y otras, las apocrinas de mayor tamaño, que se encuentran en axila e ingle y sí producen olor con el sudor.
Agregan que los humanos sudan sin olor en todo el cuerpo cuando aumenta la temperatura ambiental, tienen emociones o están sometidos a tensiones de estrés y angustia. Este sudor es incoloro e inodoro porque está constituido en 99 por ciento de agua y el uno restante de material sólido como cloruro de sodio y substancias como el áurea.
Pero hay humores desagradables que provienen de la axila e la ingle. Si a esto se agrega la falta de higiene, el olor será más fuerte por la presencia de hongos y bacterias.
Insisten en que el sudor por sí mismo no huele, lo que sucede es que en el organismo hay glándulas sebáceas que contienen caroteno, y éstas son las que provocan el olor, debido a la descomposición bacteriana sobre la superficie de la piel.
Alejandra Bravo, encargada científica de Laboratorios Vichy, dice que en el mercado hay innumerables productos para atacar el sudor o el mal olor, se conocen como antitranspirantes o reguladores de la sudoración. Son productos que regulan la sudoración.
Explica que un desodorante es antitranspirante cuando reduce por lo menos 20 por ciento de la sudoración en por lo menos 50 por ciento de los miembros.
Estos productos contienen activos que regulan la sudoración capaces de inhibir la proliferación y las bacterias responsables de la descomposición de la secreción.
Bravo afirma que los desodorantes eliminan el olor del sudor sin inhibir la fluidez del sudor y contienen tanto ingredientes activos bactericidas o moléculas y substancias capaces de reducir el olor.
Generalmente los utilizan personas con baja sudoración, por lo que el uso del desodorante, dice, es una simple rutina de higiene diaria.
El antitranspirante y el desodorante
Un desodorante es un producto que ayuda a evitar que el sudor (principalmente el de las axilas) adopte mal olor. Éste se produce por acción de bacterias que descomponen en cierto grado esta sustancia corporal. El desodorante actúa “cubriendo’’ el aroma con otro de mejor gusto y además puede inhibir la acción de las bacterias. La secreción del sudor no se ve afectada por el uso de desodorantes.
Un antitranspirante por lo general también tiene un efecto desodorante, pero su objetivo principal es el de evitar que se produzca la salida del sudor, manteniendo la piel seca, evitando situaciones incómodas a los usuarios de estos productos.
El antitranspirante tiene como ingrediente principal alguna sal metálica que es la encargada de bloquear los poros de la piel. La sal más utilizada es el cloruro de aluminio. Otros productos utilizan complejos que contienen otras sales de aluminio y glicina.
Dependiendo del tipo de antitranspirante que se quiera producir (en spray, bola, barra, crema-emulsión, loción acuosa, etc.), las sales se consiguen de grandes laboratorios químicos en forma de soluciones acuosas, cristales, polvo impalpable, particulado o polvo superfino.