ELCHE, ESPAÑA.- El Mallorca ratificó la validez del viejo refrán de que “a la tercera va la vencida” y ganó ayer la Copa del Rey del fútbol español al derrotar en la final por 3-0 al Recreativo de Huelva.
Los goles mallorquines fueron anotados por el uruguayo Walter Pandini de tiro penal, a los 21 minutos, y por el camerunés Samuel Eto’o, de pierna izquierda a los 73, y cruzado con pierna derecha, a los 85.
En el primer tanto, el volante creativo argentino Abel “El Caño” Ibagaza pasó a Pandiani, éste centró al área y Eto’o que buscaba el gol fue agarrado frente al arco por lo que árbitro Iturralde González señaló la pena máxima.
En el segundo, Eto’o se plantó sólo ante el guardavallas sevillano José Antonio Luque y lo superó con un golpe raso de pierna izquierda.
El tercero fue una acción individual del africano que tocó dos veces la pelota con su pierna derecha hasta burlar la defensa y colocarse bien para el disparo y remató cruzado y arriba dejando al arquero sin opciones.
“Estábamos muy motivados. Fue un partido muy especial para mí. He tenido una semana muy difícil, tengo ahora un compañero sentado al lado de Dios y creo que la victoria va por él”, dijo Eto’o sudoroso al finalizar el partido.
Ambas celebraciones del camerunés fueron muy emotivas y sus compañeros le abrazaron, mientras el delantero de 22 años sentía su deber cumplido pues se había prometido marcar en homenaje a su compañero Marc-Vivien Foe fallecido el jueves en Francia, mientras disputaba la semifinal de la Copa Confederaciones con la selección de su país.
Fue el primer título copero del cuadro mallorquín, que fue finalista en 1991 ante el Atlético de Madrid y en 1998 ante el Barcelona.
El Receativo jugó su primera final copera en sus 113 años de historia y lo afrontó con honor, aunque el mejor juego de su rival contribuyó a sellar su destino.
En su camino a la final, el Mallorca se impuso al Real Madrid en cuartos y al Deportivo de la Coruña.