12 noviembre 2003
Washington, (EFE).- El secretario norteamericano de Estado, Colin Powell, dijo hoy que su país "jamás" trataría a México como su "patio trasero", dados los vínculos comunes de amistad y comercio, y reiteró que seguirá el diálogo migratorio entre ambos.
Powell reaccionó así a los comentarios que hiciera el martes el embajador mexicano ante la ONU, Adolfo Aguilar Zinser, en el sentido de que, a su juicio, México no disfruta de una relación equitativa con EU y que más bien se trata de un "noviazgo de fin de semana".
"México es un socio, vecino y gran amigo de EU y nosotros jamás, de ninguna manera, lo trataríamos como un patio trasero o nación de segunda. Estoy en desacuerdo con cualquiera que diga eso...(porque) es indignante", dijo Powell.
En el marco de la XX reunión de la Comisión Binacional EU-México, altos cargos de ambos gobiernos hicieron hoy un repaso a la agenda bilateral, incluidos asuntos relacionados con la inmigración, la política exterior, la seguridad, la cooperación fronteriza, el comercio y los recursos hídricos, entre otros.
Durante una rueda de prensa, tanto Powell como el secretario de Relaciones Exteriores de México, Luis Ernesto Derbez, insistieron en que ambos países continuarán construyendo "paso a paso" la relación bilateral, de manera que puedan mostrar en el futuro resultados concretos en el asunto migratorio.
Powell explicó que EU mantiene su compromiso con una reforma que permita una inmigración segura, legal y ordenada, aunque reconoció que desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 el asunto no avanza con la rapidez que se quisiera.
México ha presionado desde hace varios años por un acuerdo que permita la regularización de unos cuatro millones de inmigrantes mexicanos indocumentados en EU.
Ambos funcionarios redujeron las expectativas a un posible acuerdo migratorio -y así evitar frustraciones-, mientras el Congreso de EU analiza diversos proyectos de ley en torno a algún tipo de regularización de los mexicanos indocumentados.
"Los tomaremos paso por paso, sin prometer mucho, pero al mismo tiempo sin retroceder en el compromiso que hemos hecho hacia una reforma migratoria", subrayó Powell.
Descartada ya la "enchilada" migratoria, el canciller mexicano señaló que ahora se trata de reunir "poco a poco los diferentes ladrillos que van a construir el fundamento de este edificio de la relación de los dos países".
Aunque no hay anuncios concretos, agregó que, al menos, el "conjunto migratorio" se negocia al más alto nivel entre ambos Gobiernos; el Congreso estudia diversas fórmulas y los dos países analizan "medidas administrativas".
Así, los 14 grupos que conformaron la Comisión Binacional EU-México concluyeron hoy sus reuniones con la firma de un acuerdo que permita por primera vez el envío de 15 a 20 voluntarios del Cuerpo de Paz a México a partir de 2004.
El acuerdo, suscrito entre el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México (CONACYT) y del Cuerpo de Paz de EU, permitirá que los voluntarios de este organismo trabajen en las áreas de tecnología informática, desarrollo de la pequeña empresa, ciencia y tecnología.
Ambos países también acordaron establecer una "línea directa" entre el secretario de Seguridad Nacional de EU, Tom Ridge, y el secretario de Gobernación de México, Santiago Creel, para intercambiar datos de inteligencia y seguridad al instante.
Las delegaciones de los dos países también informaron de avances en la resolución de disputas comerciales -particularmente en el sector agropecuario- y el adeudo de México en recursos hídricos.
Grupos pro inmigrantes, como el Foro Nacional de Inmigración (NIF), se mostraron disconformes porque, a su juicio, hasta ahora no hay un calendario del asunto migratorio y sólo se escuchan "discursos bonitos".
Según el NIF, el Gobierno de EU y el Congreso deben negociar una verdadera reforma migratoria que incluya más cooperación fronteriza, legalización de indocumentados, programa de trabajadores "huéspedes" y medidas para reducir las presiones económicas que incentivan la inmigración ilegal.