EL SIGLO DE TORREÓN
Gómez Palacio, Dgo.- Agobiado por el cáncer renal diseminado, un adulto mayor de 78 años, decidió privarse de la vida. En casa ingirió 160 pastillas Diacepam. Cuatro días después encontró la muerte.
En la guardia de la Policía Ministerial se informó sobre el deceso de Manuel Arce Molina de 78 años, quien tenía su domicilio en la privada Aquiles Serdán número 200, de la zona centro de la ciudad.
El adulto mayor ingresó a la clínica 46 del Seguro Social desde la tarde del domingo 16 de noviembre, presentando una intoxicación severa por barbitúricos.
Eduardo Arce Ávila de 31 años, hijo del difunto, identificó el cuerpo y manifestó que su padre padecía cáncer desde hace tiempo, pero nunca había tenido el deseo de suicidarse.
El familiar tiene su domicilio en la calle Fireos número 421 del fraccionamiento Valle del Nazas, en Torreón y acudió ante el Ministerio Público para reclamar el cadáver de su padre.
Después de practicada la necropsia de Ley, el médico forense de la Subprocuraduría de Justicia determinó que las causas de la muerte fueron asistolia cardíaca, falla orgánica general y en el estudio también se encontró el cáncer renal avanzado.