Reuters
LIMA, PERÚ.- Una fuerte explosión en un polvorín de un cuartel militar del norte de Perú, cerca de la frontera con Ecuador, dejó ayer al menos siete muertos, 95 heridos y 370 viviendas dañadas, dijeron las autoridades.
La explosión se produjo a las 09.50 hora local (1450 GMT) en el cuartel El Tablazo, el mayor de las seis bases militares existentes en la ciudad de Tumbes, situada a 1,300 kilómetros al norte de Lima y a 25 kilómetros de la frontera.
“Lamentablemente hay siete muertos y cerca de 80 heridos (civiles). La explosión ha sido fuerte y ha sacudido Tumbes, pero ya está bajo control”, dijo el presidente Alejandro Toledo a periodistas en una comunicación desde Suiza, donde asiste al Foro Económico Mundial.
El primer vice presidente, Raúl Diez Canseco, detalló que a la lista de heridos civiles se sumaban 15 militares.
El asesor del prefecto de Tumbes, Carlos Roque, detalló que los muertos son dos oficiales y cinco subalternos (soldados) y que ya se había descartado la posibilidad de otra explosión, pero por precaución se había ordenado la evacuación de la población vecina al cuartel militar.
En el cuartel El Tablazo, ubicada en una zona marginal de Tumbes, de unos 200,000 habitantes y levantada en medio del caluroso desierto del norte de Perú, se almacena material de guerra como granadas, minas, tanques y munición pesada, según fuentes militares.
Perú y Ecuador mantuvieron hasta 1998, cuando firmaron un acuerdo de paz, fuertes tensiones en la frontera que los llevó a enfrentarse en guerras no declaradas hasta tres veces en las últimas seis décadas.
El Tablazo fue construido en previsión a un enfrentamiento armado con Ecuador, y según las autoridades peruanas el polvorín estaba construido en un sótano que impidió mayores daños a la población.
Hongo de humo y fuego
“La explosión generó un hongo de fuego y humo de más de diez metros de altura y la onda expansiva se sintió diez kilómetros a la redonda, en toda la ciudad”, dijo el alcalde de Tumbes, Ricardo Flores, a Radioprogramas de Perú.
El alcalde agregó que 370 viviendas quedaron dañadas por la explosión, entre ellas varios edificios públicos y privados.
“Fue una explosión muy fuerte, la gente está muy alarmada y hay muchos heridos por el fuerte impacto que rompió vidrios e hizo volar techos de las casas”, dijo angustiada vía telefónica Estrella Rodríguez, una comerciante de 50 años.
La pequeña cuidad de Tumbes, que vive principalmente del comercio con Ecuador y turismo, no podía atender a los heridos pues los dos únicos hospitales públicos estaban abarrotados.
El Ministerio de Defensa informó en un comunicado que la explosión “se produjo cuando el personal militar (...) se encontraba realizando la verificación del material existente en uno de los polvorines, causando daños de personal y material”.
El ministro de Defensa, Aurelio Loret de Mola, planea viajar a la zona del accidente y liderar las investigaciones.
Los heridos por la explosión, entre ellos un niño al que se tuvo que amputar una pierna, son en su mayoría por cortes, contusiones y fracturas, dijeron fuentes médicas.
El alcalde Flores dijo que había pedido a los vecinos del cuartel abandonar sus hogares por 48 horas y que exigirá al gobierno la rápida reubicación de la sede militar.
Pero el primer vice presidente, Diez Canseco, afirmó que la reubicación no sería rápida, aunque ya se evaluaba como parte de una reestructuración de las fuerzas armadas peruanas.
“Se está evaluando reubicar polvorines, lo que no es fácil porque se necesitan recursos. Por medidas de seguridad nacional no se puede desactivar el cuartel ya que se necesita vigilar, pues las FARC (las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) se podrían meter, como en Ecuador”, dijo Diez Canseco.