La reciente aparición de conflictos en la Región Lagunera de Durango, requieren la atención del Gobierno del Estado. Tales son los casos del bloqueo del Vivero de Lerdo y el cierre de dos planteles educativos tanto de dicha ciudad como de Gómez Palacio, que permanecen en manos de alumnos o padres de familia en virtud de ciertas demandas insatisfechas cuya atención reclaman los inconformes.
Sin embargo la administración del licenciado Ángel Sergio Guerrero Mier permanece indiferente, en una actitud inexplicable similar a la que hace dos semanas, llevó al Gobernador a desairar a la cúpula empresarial de La Comarca. Otra muestra de esa rara actitud, es la cancelación de la obra de vialidad que sería la prolongación del bulevar Laguna que se construye en el Estado de Coahuila.
Los botones de muestra expresados indican cansancio, lo que preocupa porque la administración va sobre su cuarto año y aún hay mucho camino por recorrer. La índole de los problemas de los municipios de Durango y la particular configuración de nuestra región, obligan a buscar soluciones comunes en coordinación con el Gobierno de Coahuila y los niveles municipal y federal de gobierno.
Es necesario fortalecer el diálogo entre el Gobierno Estatal con los otros diversos niveles de autoridad y la ciudadanía comarcana, a fin de sumar esfuerzos y obtener los resultados traducidos en mejores obras y servicios públicos que la comunidad merece. El hecho de que la actual administración avizore que se encuentra en una especie de recta final, son el principal motivo y razón para aprovechar el tiempo.