15 de diciembre de 2003.
SINGAPUR, (Reuters) - La captura de Saddam Hussein centró la atención en el otro gran buscado: el escurridizo Osama bin Laden.
El líder de Al Qaeda y sospechoso principal de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington puede tardar en ser encontrado dada la dificultad del terreno de Afganistán, la cantidad de tribus amistosas que lo protegen y un profundo sentido de lealtad hacia su papel como inspiración ideológica.
"Saddam (Hussein) ha dejado de ser un problema, así que ahora el centro de atención es Bin Laden", dijo el embajador estadounidense en Afganistán, Zalmy Khalilzad.
Muchos analistas argumentan que con Bin Laden todavía en libertad y posiblemente planeando más atentados contra territorio estadounidense y en otros lugares, incluido quizás Irak mismo, dicha figura constituye una amenaza más poderosa que el ex líder iraquí.
"La mayor debilidad estadounidense ha sido el fracaso de enfilar y neutralizar a Osama bin Laden y Anyman al-Zawahiri", dijo el experto en terrorismo Rohan Gunaratna, refiriéndose al segundo de Al Qaeda, de origen egipcio.
Capturar a Bin Laden presenta un desafío mucho más formidable para las tropas y la inteligencia estadounidenses, dicen los analistas.
"A diferencia de Saddam Hussein, Osama bin Laden no es visto como un tirano que ha asesinado a mucha gente alrededor suya", dijo Husain Haqqani del Carnegie Endowment de Washington. "Saddam se encontraba en un círculo con posibilidades de ser traicionado pero hay pocos como ésos en el círculo de Osama".
"Y él tiene apoyo local, es como un pez que nada en aguas conocidas", dijo Haqqani.
Ese es uno de los varios factores críticos que los analistas dicen que ha ayudado a Bin Laden a evadir su captura.
"Por más de 10 años, Osama ha vivido a lo largo de la frontera afgana-paquistaní y tiene un apoyo significativo allí", dijo Gunaratna, autor de "Dentro de Al Qaeda" la red mundial del terror".
"Los americanos no han hecho nada por esa gente y ellos ven a Osama como a su héroe y tratarán de protegerlo", agregó.
La protección de un invitado es una conducta dentro del código de honor de las tribus pashtun de la región donde se cree que Bin Laden se ha refugiado.
"Cualquiera que quiera entregar a Osama bin Laden sería visto como un traidor en el mundo musulmán", dijo el experto en contraterrorismo Coive Williams, de la Universidad Australiana Nacional de Canberra. "Preferirían morir como mártires".
Además de la lealtad de la gente de la región, Bin Laden está operando en un terreno tan escabroso y montañoso que constituye una barrera natural contra los que lo buscan.
"Saddam Hussein estaba aislado totalmente en un país que estaba bajo control de Estados Unidos mientras que Osama tiene la ventaja de tener gente en ambos lados de la frontera", dijo Haqqani.
Además, los analistas hacen notar el atractivo de la ideología militante islámica que sostiene que los mártires recibirán su recompensa en el paraíso, comparado con el carácter secular del Partido Baath de Hussein.
Esas diferencias son cruciales, sostienen los analistas.