El proyecto del estacionamiento en la Plaza IV Centenario es viable desde las ópticas financiera y arquitectónica, aseguró el presidente del Colegio de Arquitectos del Valle del Guadiana, Alfonso Peña Contreras, quien consideró de suma importancia que la sociedad recupere ese lugar público, “porque actualmente sirve para puras cochinadas; incluso hasta le dicen la plaza ‘borracha’... porque siempre está tomada”.
El estudio de factibilidad financiera, dijo, ya está listo desde el año pasado; ya se vio, pues, que es recuperable la inversión. Por otra parte, en lo que concierne al arquitectónico y de construcción, el gremio de los profesionales de la arquitectura está a la espera de que salga la convocatoria para concursar el proyecto ejecutivo.
Sobre el particular, El Siglo de Durango tuvo acceso a un anteproyecto hecho por el Colegio que preside Peña Contreras, el cual infiere que en vez de subterráneo el estacionamiento de la IV Centenario debe ser construido en escala ascendente, pues sería menos costoso que si se hiciera por debajo de esa plaza.
Los arquitectos que elaboraron en mayo del 2002 este proyecto, estiman que costaría 32 millones de pesos; pero, además, contaría con un plan integral de remodelación de la misma plaza: regresar al esquema de un gran jardín en la mayor parte del lugar, dejar un pequeño espacio para eventos cívicos, y construir sobre la parte sur de la plaza el estacionamiento de tres niveles cubiertos y uno más descubierto, con capacidad para unos 300 cajones de estacionamiento en batería (quedarían paralelos los autos).
Alfonso Peña expuso: “La plaza actualmente está siendo desperdiciada. Sirve para puras porquerías. Siempre está tomada por grupos manifestantes. Por ello planteamos que se le dé el uso que tuvo antes de ser la IV Centenario: un jardín que se le llamaba ‘Victoria’. De esa forma serviría de esparcimiento y como atractivo turístico, pues en la parte sur (por el lado de Pino Suárez) estaría el estacionamiento, y por en frente de Gobierno una pequeña placita para actos cívicos”.
Agregó que es más benéfica la propuesta que hace el Colegio de Arquitectos del Valle del Guadiana, debido a que sale más barato el proyecto hacia arriba que hacia abajo, por obvias razones de construcción, y además, porque se recuperaría un espacio urbano perdido.