Dentro del debate por la reforma fiscal que se está dando en el Congreso de la Unión, los diputados de Acción Nacional están proponiendo reducir el Impuesto al Valor Agregado (IVA) al diez por ciento pero que se aplique a todos los productos y servicios, exceptuando una canasta básica de medicinas y alimentos; o bien una bonificación de este cobro a las familias más desprotegidas, además de incrementar el padrón de contribuyentes.
El diputado federal panista Bernardo Loera Carrillo explicó que el tema de la reforma fiscal ha generado un amplio debate y durante la semana pasada se produjeron diversos puntos de vista y propuestas para mejorar el ideal de dicha reforma de manera integral.
Recordó que la propuesta inicial del presidente Vicente Fox es que el IVA se reduzca a un diez por ciento, el Impuesto Sobre la Renta a un 30 por ciento y el cobro de este gravamen a personas físicas hasta un máximo del 25 por ciento. Con estos porcentajes coinciden la Coparmex, el Consejo Coordinador Empresarial, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) y los contadores públicos. Existen algunas diferencias con relación al cobro del impuesto a los alimentos y medicinas.
COMBATE A LA EVASIÓN FISCAL INCREMENTARÍA LOS INGRESOS
Por otra parte, se tiene la propuesta de combatir con eficiencia la evasión fiscal; de ser así el erario incrementaría sus ingresos por 60 mil millones de pesos. El 50 por ciento de los que deberían pagar impuestos no lo hacen.
Recordó el diputado federal del PAN que, de llevarse a cabo esta reforma fiscal, serían múltiples los beneficios: Los estados y municipios, en la actualidad, de cada peso fiscal que recauda la Federación, se les destinan 62 centavos, por lo que esta cantidad se incrementaría de manera importante.
En el año 2000, en el caso del ISR, la recaudación en México fue del cinco por ciento del PIB contra el 14 por ciento de la media de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
En el caso del IVA, los resultados fueron del 3.5 por ciento, contra el 6.9 por ciento del PIB, respectivamente.
Finalmente, el legislador federal señaló que con esta reforma se busca mantener finanzas públicas sanas y una menor dependencia de los ingresos petroleros; disminuir la evasión fiscal; contar con los recursos suficientes para garantizar el cabal cumplimiento de las obligaciones del estado; reducir la vulnerabilidad de la economía ante los ataques especulativos; fortalecer las economías regionales; aumentar la capacidad del Estado para coadyuvar a la satisfacción de necesidades básicas de la población, promotor de la actividad económica.