Agencias
Los Ángeles, EU.- Mejor de lo que se pensaba resultó el primer fin de semana de la postemporada 2002-03 de la NBA, en la que hubo desde disparos de último segundo, récords rotos en puntos y tiros libres, hasta la caída de los equipos clasificados número uno tanto en la conferencia Este como en la Oeste.
Realmente hay mucho de que hablar en esta ocasión y como ya se va haciendo una constante, cuando parece que un elemento realizó lo suficiente para ser el jugador que se lleve la nota del día, aparece alguien más que lo supera, levanta la mano y grita al mundo que él es mejor y en los primeros partidos de postemporada hubo muchos de este tipo.
“Fue una lágrima de Díos”, así calificó Stephon Marbury su canasta de tres puntos de último segundo en tiempo extra, con la que el sábado pasado los Soles de Phoenix (número ocho del Oeste) vencieron con todo y Tim Duncan a los Spurs de San Antonio (número uno del Oeste) que simplemente no podían creer lo que pasaba en esos momentos.
Primero, Amare Stoudamire se encargó de mandar el juego a tiempo extra al anotar un disparo de larga distancia después de que Duncan fallara tres de cuatro tiros libres en los momentos finales del último periodo. Eso puso la mesa para que Marbury se convirtiera en el héroe del conjunto de Arizona, ya que con menos de cinco segundos en el reloj y perdiendo 93-95, el guardia de los Soles tomó el balón y corrió toda la duela y justo antes de llegar a la línea que marca el área de tres puntos, sacó un disparo que tocó el tablero y se metió en el aro, consumando la máxima sorpresa de esta etapa de la campaña.
Pero si de hechos relevantes hablamos, qué tal el de Allen Iverson, nada más anotó ¡55 puntos!, convirtiéndose en la sexta marca más alta de unidades en postemporada en la historia de la liga. El polémico jugador de Filadelfia, encestó 21 de sus 32 intentos de tiros de campo, nueve de ellos en el periodo final, rompiendo de esta forma su propio record de 54 tantos frente a los Raptors de Toronto en las semifinales de conferencia en el 2001.
Iverson se quedó a tres puntos de su máxima cosecha en la NBA que es de 58, además que colaboró con cuatro rebotes y ocho asistencias más, estas últimas que transformadas en puntos son por lo menos 16, lo cual quiere decir que el número tres de los Sixers estuvo directamente implicado en no menos de 70 unidades de su equipo. A todo esto el chico malo del básquetbol sólo se limitó a decir: “Sólo agarre ritmo”.
Pero qué me pueden decir de lo conseguido por Paul Pierce, el estrella de los Celtics fue la base para que su equipo derrotara a los Pacers en la mismísima Indianápolis, al sumar 21 de sus 40 puntos en el cuarto periodo, incluyendo dos tiros libres cuando quedaban tres segundos en el reloj; de hecho, el egresado de la Universidad de Kansas rompió un récord de la liga al anotar sus 21 disparos desde la línea de foul en el partido, haciendo historia en este departamento.
Cabe destacar que este esfuerzo tiene doble mérito porque Pierce tenía dolor de garganta antes de que comenzara el duelo y sentía que le hacía falta algo de fuerza en las piernas. Sus números finales fueron 40 puntos, 11 rebotes y seis asistencias.
Dirk Nowitzki también logró romper su propia marca en postemporada al anotar 46 tantos, más diez capturas y dos asistencias, para ayudar a su conjunto a recuperarse de un déficit de diez unidades en la mitad del encuentro. El jugador alemán tuvo más puntos que el resto del equipo en los primeros dos cuartos en los que acumuló 23 por tan sólo 19 de sus compañeros. “Sólo traté de ser agresivo”, apuntó el compañero de Eduardo Nájera, quien, por cierto, cumplió un buen trabajo a la defensiva y cooperó con seis puntos y dos rebotes.
Tracy McGrady no se quedó atrás y guió a la Magia de Orlando a superar a los Pistones y a Ben Wallace, en la “Ciudad de los Motores”, al conseguir 17 de sus 43 tantos en el periodo final, incluyendo tres tiros libres cuando quedaban menos de cinco segundos por jugarse.
Kobe Bryant también se dedicó a meter canastas durante su primer encuentro de playoff, al realizar 16 de sus 30 disparos de campo para acumular 39 puntos, cinco rebotes y ocho asistencias, en lo que podría decirse fue casi un partido de rutina para los actuales campeones en la busca de un tetracampeonato del mejor basquetbol del mundo, el de la NBA.