Muchas cosas de interés comentó ayer Carlos Gómez del Campo, vicepresidente de Vaqueros Laguna, ahora de visita en Torreón; el directivo radica en la Ciudad de México, pero participa activamente en todo lo referente a la integración del equipo, así como en los trabajos para remodelar el Estadio de la Revolución.
Gómez del Campo es hombre de beisbol y comentaba con entusiasmo que el añejo inmueble de la Unidad Deportiva Nazario Ortiz Garza, contará con 12 baños completamente nuevos; la espectacular pantalla es un hecho y tendrá medidas de 6.5 metros de largo por 4.5 de altura, para convertirse en un gran atractivo de los aficionados. Informó también que ya se encuentran aquí las butacas nuevas que este martes empezarán a instalarse en el escenario, el cual, además, contará con un área amplia para estacionamiento, alumbrado prácticamente nuevo, palcos con servicio de bar y una gran variedad de alimentos, entre los que destacó los tan gustados lonches de adobada.
En la charla participaban además, José Antonio y Jean Paul Mansur Beltrán, este último directivo de los Cafeteros de Córdoba, en donde el gran jefe es José Antonio Mansur Galán, el padre de ambos. El titular de Vaqueros Laguna dijo que definitivamente no se permitirá el ingreso a los aficionados con alimentos, a menos que se trate de casos muy especiales, aunque afirmó que en el interior del inmueble habrá buena variedad a precios tan accesibles como los que se ofrecen en los alrededores del inmueble.
José Antonio se refería a lo accesible que será el beisbol, aun y cuando se va a presentar un espectáculo totalmente diferente al de los últimos años; el presidente de la organización dijo que habrá localidades desde $12.00 y consideró que en esas circunstancias el espectáculo estará al alcance de todos los aficionados, quienes en cualquier localidad podrán disfrutar de las novedades que tendrá el Estadio de la Revolución, a partir del próximo 18 de marzo.
No podía quedar atrás el aspecto deportivo, en el cual, Carlos Gómez del Campo está perfectamente integrado al proceso y hablaba sobre la decisión de Alex Taveras, de tener cinco refuerzos dominicanos en el arranque de la temporada; al respecto dijo que el 30 de marzo es el corte en el beisbol de ligas mayores y de ser necesario, será esa una excelente opción para adquirir a un pelotero, de acuerdo a la marcha del equipo en los primeros días de la campaña.
Se habló ampliamente sobre la situación de Carlos Rodríguez, el segunda base que medita su posible retiro del beisbol, para incorporarse a la labor de coach, allá en los Estados Unidos, en donde radica con su esposa e hijos, por cierto, su compañera de nacionalidad estadounidense. Rodríguez pidió una semana para meditar la situación y mientras hay algo en definitiva, ya se piensa en las opciones que el equipo tiene para cubrir con efectividad la segunda base.
Henry Mercedes se va a incorporar en breve y se piensa que sus grandes cualidades defensivas, serán de gran ayuda para los jóvenes lanzadores de la organización; destacaron los directivos la gran disposición de Héctor Estrada para jugar en ocasiones la primera base y aprovechar así su buena ofensiva; el receptor dominicano ya jugó en los Medias Rojas de Boston y aunque no se trata de un reconocido cañonero, con Cafeteros de Córdoba se ha distinguido por conectar sólido a la hora buena.
Se lamentó también la graciosa huída de Jorge Cansino, que se presentó en el campo de prácticas desde el primer día, pero repentinamente y sin aviso alguno, dejó de asistir a las prácticas; hasta ahora se desconocen los motivos y queda un sabor amargo en la directiva, que al menos, piensa, merecía se le avisara.
Y recibimos un correo electrónico de Esteban Burciaga, hermano de Luis, uno de los laguneros que acudió a probarse con los Vaqueros; señala Esteban que a varios jóvenes los hicieron tirar del campo corto a la primera base y la velocidad tenía que ser de 85 millas, lo que, según comenta, es ilógico, porque en ocasiones los lanzadores batallan para alcanzar esa velocidad del centro del diamante al pentágono. Finaliza al decir que por situaciones como ésta hay pocos laguneros en la organización de Vaqueros. Ahí queda el comentario, sin emitir juicio alguno el autor de esta columna.