Ayer se hablaba en estas líneas sobre el acierto de Alonso Pérez González, presidente de la Federación Mexicana de Beisbol (FeMeBe), al reconocer las gestiones de Raúl Héctor Parra Monsiváis como vicepresidente de la Zona II, así como a Juan Manuel Pérez Medina, al frente de la Asociación Lagunera de Beisbol; la decisión ha sido lo mejor que pudo pasar al beisbol amateur de La Laguna, porque el divisionismo que se pretendía crear sólo favorecía tanto a Coahuila como a Durango, dos asociaciones que esperan cualquier fractura en el deporte comarcano para jalar a los mejores peloteros a sus respectivas asociaciones. Para seguir con algunas de las razones que hacen positiva la decisión de la FeMeBe señalamos más ejemplos.
En el 2001, Raúl Héctor Parra Monsiváis, con recursos propios, se dio a la tarea de fundar la Escuela Instruccional de la Asociación Lagunera de Beisbol; Francisco “Chino” Galindo, Antonio Moreno y Víctor Orozco recibían una paga de $400.00 semanales, como instructores, dichos recursos no salían de las aportaciones de las ligas afiliadas. La intención de tener esa academia es precisamente evitar que los peloteros “caballos” pongan condiciiones de tipo económico para representar a La Laguna en los campeonatos nacionales; se busca que los jóvenes valores sean quienes tomen la estafeta y posteriormente den el brinco al profesionalismo, ya sea con la organización de Vaqueros Laguna o de alguna otra de la Liga Mexicana.
En innumerables ocasiones los representativos de La Laguna tuvieron uniformes para participar en campeonatos nacionales de diferentes categorías, gracias a que Raúl Héctor Parra Monsiváis donó el material y la mano de obra, incluso mediante el pago de horas extras, todo con el fin de tener a La Laguna en una competencia oficial y por solicitud de la propia Federación Mexicana de Beisbol, que en aquel entonces encontró repentinamente la renuncia de uno de los participantes ya confirmado.
Cómo olvidar aquel Campeonato Mundial de Beisbol Infantil, cuando dos peloteros de la región fueron convocados y de su bolsillo, el entonces presidente de la Asociación Lagunera de Beisbol, Alfonso Díaz Couder Calero, puso los recursos necesarios para el traslado al Distrito Federal, así como algo extra para los gastos en Canadá, sede de la competencia.
Ejemplos como los anteriores hay muchos en el caso de Raúl Héctor Parra Monsiváis, los hubo también en la gestión de Rodolfo Ayup Sifuentes y en tiempos de Alfonso Díaz Couder Calero; gracias a ellos, La Laguna se mantiene con el reconocimiento oficial de la Confederación Deportiva Mexicana y a lo largo de su historia ha tenido un sitio en el ámbito deportivo nacional.
A quienes desean el control de la Asociación Lagunera de Beisbol, la invitación a recapacitar por el bien del deporte federado de la región; seguramente tienen mucho que darle al beisbol, pero para hacerlo hay dos caminos adecuados y esos no son involucrar a los pequeños (los menos culpables) en la grilla. Sujetarse a los reglamentos o bien, incorporarse a Coahuila o Durango, en donde serán bien recibidos.
La voz de Alonso Pérez González fue contundente y sin titubeos: Juan Manuel Pérez Medina tiene el reconocimiento oficial como presidente de la Asociación Lagunera de Beisbol y Raúl Héctor Parra Monsiváis sigue como vicepresidente de la FeMeBe para la Zona II; quienes quieran estar dentro del beisbol organizado de la región, ya conocen el camino.
Hoy el paso a seguir, de acuerdo a la solicitud de Alonso Pérez González, es elaborar un documento en el cual se precisen todas y cada una de las anomalías existentes en la reunión celebrada el sábado anterior en el Auditorio Municipal de Torreón, en donde el grupo de ligas que están fuera del beisbol organizado, pretendían incluso que se les tomara la protesta como nueva mesa directiva. El escrito que solicita la FeMeBe será presentado ante Nelson Vargas, titular de la Confederación Deportiva Mexicana, con el fin de actualizar los archivos y tener ya a la nueva mesa directiva de la Asociación de La Laguna, con Juan Manuel Pérez Medina en calidad de presidente.
Las puertas de la asociación siguen abiertas para todas las ligas con deseos de afiliarse, sólo es necesario hacer la solicitud oficial y durante seis meses cumplir con los estatutos de la FeMeBe, para tener el acceso definitivo, a través de la Asociación de La Laguna; ya adentro, entonces sí los presidentes únicamente tendrán voz y voto para tomar decisiones o proponer cambios; el camino es muy claro.