27 noviembre 2003
México, (EFE).- Alrededor de tres millones de empresarios se manifestaron en todo el país en favor de las reformas estructurales, poco antes de que los trabajadores iniciaran una gran marcha nacional contra estos cambios.
De traje y corbata y sin marchas ni gritos, los empresarios enviaron a través de los medios de comunicación un categórico y contundente mensaje a los sindicatos organizadores de la marcha a través de actos en las capitales de 30 estados del país.
El principal acto se llevó a cabo en Ciudad de México y fue encabezado por el Consejo Coordinador Empresarial (CEE), la principal patronal mexicana que agrupa a doce ramas de actividad productiva.
El presidente del CCE, Héctor Rangel, leyó una declaración de dos páginas en la que expresó la "profunda preocupación" de los empresarios por la "falta de acuerdos políticos sobre las reformas, que continúa generando un enorme costo social y económico para el país".
"El estancamiento de nuestra economía por tercer año consecutivo es resultado, no tanto de los problemas de la economía mundial, sino sobre todo de la falta de decisiones en torno a las grandes reformas estructurales que necesitamos", afirmó.
"Requerimos con urgencia menos discusiones interminables y mayores libertades económicas para encauzar el camino a la modernización y al progreso de nuestra población", añadió.
Los empresarios advirtieron que si no se adoptan "medidas urgentes" para impulsar el crecimiento, México "corre el riesgo de enfermarse de ideologización y de demagogia".
Enfatizaron que el país requiere tres reformas fundamentales: la fiscal, la energética y la laboral, que se encuentran entrampadas en el Congreso, las dos últimas desde hace más de un año.
Detallaron que los empresarios necesitan un marco fiscal que incentive el ahorro y la inversión, así como el pago de impuestos, y que otorgue mayor seguridad jurídica a los contribuyentes y favorezca la competitividad de las empresas, al tiempo que provea mayor recaudación al gobierno para atender las necesidades sociales.
La propuesta de los empresarios es rebajar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y eliminar la tasa cero a alimentos y medicinas para dejarlos con un gravamen del IVA del 5 por ciento.
A juicio de los empresarios, la creación de un IVA para los alimentos y medicinas compensaría la baja del IVA y del Impuesto Sobre la Renta (ISR) a las personas físicas hasta el 25 por ciento.
Asimismo, sostuvieron que es fundamental que se reforme la Constitución para abrir el sector eléctrico a la inversión privada y contribuir a desarrollar el potencial económico de México con mayor oferta de energía y precios de la electricidad más competitivos.
Además, Rangel señaló que la inversión privada en el sector podría ascender a 25.000 millones de dólares en gas, petróleo, gasolina y petroquímicos.
Respecto de la reforma laboral, los empresarios expresaron que es "preocupante la escasez de empleos bien remunerados en el sector formal" y se manifestaron a favor de un marco laboral flexible.
En México uno de cada cuatro trabajadores trabaja en el sector informal, mientras que la tasa de desempleo abierta alcanza el 3,63 por ciento, una de las más altas de los últimos 5 años.
Los empresarios llamaron a los partidos a "sumarse a un esfuerzo a favor del futuro de México" e insistieron en que "los intereses nacionales están por encima de los partidistas".
El presidente de la Asociación Nacional de Banqueros, Manuel Medina, sostuvo que la volatilidad de las variables financieras de los últimos días se debe al ajuste a las menores expectativas de crecimiento si no se aprueban las reformas.
Por su parte, el presidente de la Confederación Patronal Mexicana (Coparmex), José Luis Barraza, sostuvo que es fundamental que la reforma fiscal sea "integral y no una miscelánea más".
Asimismo, el presidente de la Confederación Nacional de Cámaras de Comercio (Concanaco), Raúl Padilla, expresó su esperanza de que "antes del 15 de diciembre se logre una luz clara de consensos y la construcción de mayorías, para aprobar las reformas" y dejar atrás los disensos.