SAN PEDRO, COAH.- Esiquio López Robledo de 86 años, llegó ayer a los módulos instalados en la presidencia municipal con todos sus años a recoger mil trescientos pesos correspondientes a su pensión mensual, “sin duda, una mísera cantidad, que no alcanza más que para mal comer, pero al no haber otro ingreso... no queda más que recibirla con gusto”.
Las puertas laterales del edificio presidencial se abrieron debido a la presencia de los pensionados por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en su mayoría ancianos de ambos sexos que como Esiquio, acuden con cierta alegría a recibir su dinero, una cantidad que aunque poca, esperan con cierta ansiedad.
Para los más, ese dinero representa su único ingreso económico, “lo estiramos, pero es tan poco, que no alcanza, ahí andamos pidiendo prestado o hasta viviendo de la limosna...”, dice una ancianita que caminaba ayudada de un andador con unos vecinos, quienes afirmaron que no tiene familiares cercanos y que “está solita”.
Al dividir mil trescientos pesos mensuales entre 30 días que trae el mes, los pensionados tienen entonces que hacer rendir 43 pesos diarios, cantidad que solamente les alcanza para comprar probablemente, un kilo de tortillas, cinco pesos de frijoles cocidos y lo demás, quizá lo junten para el pago del servicio de agua y luz.
Hay gente como Amelia Lozano viuda de Cantú, quien tiene una hija enferma a la que cuida desde hace tiempo, “le dio diabetes muy joven, no puede trabajar y pues de esto que recibo, debe salir para su enfermedad”, comenta con lamento y agrega que vende servilletas tejidas para completar el mes.
Otras tienen mejor suerte como Concepción Ramírez viuda de García, quien tiene 60 años y recibe la pensión desde la muerte de su esposo, “pero como mis hijos me salieron buenos muchachos, estudiaron y por eso tienen buen trabajo que les permite ayudar a esta pobre vieja”, comenta al tiempo que suelta una risilla.
Pero a Esiquio otro gallo le canta, necesita usar muletas para caminar luego de un accidente de trabajo que tuvo en 1982, “eso me impidió trabajar y me tuve que pensionar... sin duda es un batallar en esta vida, pero hasta que aquí estemos hay que vivir con alegría... por qué no”.
Sin queja
El líder de los pensionados del Movimiento Unificador Nacional de Jubilados y Pensionados, (MUNJ), Jesús Mendoza Hernández, manifestó que a los módulos de la presidencia municipal, acudirán entre ayer y hoy, tres mil 500 personas, “y cerca de cuatro mil acuden a hacer su cobro a las instituciones bancarias correspondientes”.
Comentó que las pensiones llegan de manera regular, “no hay queja alguna sobre ese aspecto, quizá lo único es que muchos desearíamos es que la cantidad fuera mayor, pero ni modo...”.
Dice que hace días participó en una convención que tuvo lugar en Huastepec, Morelos, donde se dieron cita más de 10 mil delegados en mesas de trabajo, donde se logró obtener un 10 por ciento de aumento en el rubro de pensión por invalidez.