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Aparenta trastorno mental posible filicida

LUIS ALBERTO MORALES

Hermelinda Sandoval había amenazado matar a su hija cuando ésta tenía apenas cuatro días de nacida

EL SIGLO DE TORREÓN

CD. LERDO, DGO.- Hermelinda Sandoval Vázquez actúa como demente. La mujer que degolló a su bebé de 25 días de nacido y lo abandonó en un camión, se esfuerza por parecer trastornada... y casi lo logra. En la agencia del Ministerio Público se ocupa la declaración de la familia, para buscar la prueba indiciaria, en base a la amenaza de muerte que hizo la inculpada contra su hija a los cuatro días de vida y que finalmente cumplió.

Hermelinda ya había perdido a cuatro hijos. El Gobierno de Estados Unidos rescató a los menores, el padre está en prisión por homicidio y la madre fue deportada hace diez años. Por su conducta, la inculpada ingresó al Hospital Psiquiátrico de Durango capital, a finales de 2003 y al inicio del presente año. Todavía no se conocen los motivos del internamiento y de su alta.

Una herida de cinco centímetros de largo, que inició en la región clavicular izquierda y se extendió al cuello, interesando la tráquea y el esófago de la bebé, fue hecha por la madre con un pequeño cuchillo que todavía no es localizado. También se apreciaron dos heridas de dos centímetros en la base del cuello y una más en la región maxilar derecha de 1.5 centímetros de largo.

La brutalidad presente en el crimen de la pequeña identificada como María Sandoval Vázquez de 25 días de nacida, obliga al Ministerio Público a integrar la averiguación previa, partiendo del homicidio calificado, al presentarse todas las agravantes del artículo 332, del Código Penal.

Óscar Menchaca Lara, agente del Ministerio Público, informó que Hermelinda rindió su declaración estando presente su hermana Adelaida, quien también compareció y aportó datos importantes para la integración de la averiguación previa y su posterior consignación.

La amenaza

El 25 de junio de 2004, en la sala de radio de la Policía Preventiva de Ciudad Lerdo, se recibió una llamada telefónica hecha por Adelaida Sandoval Vázquez de 24 años, quien solicitaba la intervención de una patrulla, porque su hermana estaba muy alterada y se quería ir con su hija recién nacida a la casa de su padre, sin importar su estado debido al parto.

Al responder la petición de auxilio, agentes policíacos se trasladaron a la calle Ricardo Flores Magón número ocho, de la colonia Emiliano Zapata, domicilio de Adelaida, donde se apreciaban en la finca, los cristales de las ventanas dañados.

Hermelinda se tranquilizó y las cosas no pasaron a mayores, pero Adelaida no olvida que su hermana en su descontrol, gritaba que iba a hacerle daño a su bebé y habló de matarla. Actualmente, Adelaida se hace cargo de otra niña de su hermana mayor, de dos años y medio.

El engaño

En la puerta de la Sala de Urgencias del Instituto de Seguridad Social y Servicios para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) de Gómez Palacio, Hermelinda permanecía en el suelo, su bebé estaba a punto de nacer, por humanidad, el personal médico asistió a la madre multigesta que logró dar a luz.

Desde el nacimiento de la pequeña María, calculado el 20 ó 21 de junio, la familia Sandoval Vázquez estaba preocupada por la seguridad de la menor. Hermelinda vivía de la limosna y era afecta al alcohol y las drogas.

En su declaración ante el Ministerio Público, Adelaida dijo que después del incidente donde su hermana dijo que mataría a su hija, la familia estaba más a la expectativa. Las cosas cambiaron durante las dos siguientes semanas.

Durante 15 días, es decir, hasta el nueve o diez de julio, Hermelinda actuó como una madre dedicada, que daba de comer a su criatura, le cambiaba sus pañales, la tenía limpia y le demostraba mucho amor.

Fue precisamente el fin de semana pasado, cuando a la familia le llegó el reporte de que Hermelinda estaba tomando mucho alcohol y por varios días, situación que afectó a la menor, que ya no recibía la atención debida.

Al inicio de la presente semana, Adelaida inició un trámite en el Sistema de Desarrollo Integral Familiar (DIF), para que se aislara a la pequeña María de su madre, ya que enfrentaba un situación de alto riesgo a su lado... la medida no se cumplió a tiempo.

El asesinato

Yolanda Esqueda Moreno, agente del Ministerio Público de Torreón, que dio fe de la defunción de la pequeña María, en el interior de un autobús suburbano, entregó toda la documentación a su similar en Durango. La representante social sostiene que el homicidio ocurrió en el vehículo y que la inculpada finge demencia en torno a los hechos.

Junto con la documentación iban tres bolsas de plástico transparente, etiquetadas, que tenían evidencia del crimen. Una caja amarilla de cartón, de diez por dos centímetros, estuche de un pequeño cuchillo o navaja; una cajetilla de cerillos; y la tapa roja de un biberón.

Los objetos fueron encontrados bajo el asiento que utilizó Hermelinda para cometer su crimen y dejar abandonada a su bebé, que fue descubierta por David Doroteo Gutiérrez Páez, de 36 años de edad, chofer de la ruta 21 de Marzo-San Jacinto.

Como se informó oportunamente, Hermelinda abordó el autobús International modelo 2001, con placas de circulación 474830-D, a la altura de la Cruz Roja de Ciudad Lerdo, cerca de las 15:00 horas, llevaba a la bebé en brazos y se sentó hasta el fondo del vehículo.

Hermelinda sólo pagó un peso al chofer y éste mandó a su hijo para que cobrara el pasaje completo, pero sin resultados. La mujer bajó de la unidad cinco cuadras más adelante, frente a la colonia 20 de Noviembre, cerca de su casa, ubicada en la prolongación Madero 904, del citado sector.

A las 16:00 horas agentes de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), indicaron que en la calle Cinco de Mayo y avenida Morelos de la colonia Cerro de la Cruz de Torreón, se había localizado en el interior de un camión de pasajeros a un recién nacido degollado.

El chofer informó a los policías sobre la única pasajera que llevaba un bebé y dijo que había descendido en Ciudad Lerdo. La comunicación fue clave para que a las 16:20 horas, oficiales del escuadrón ciclista de la Policía Preventiva, interceptaran en la avenida Madero y calle Pino Suárez, a Hermelinda Sandoval, quien llevaba un biberón con rastros de sangre.

La mujer fue enviada por los preventivos a las celdas de la Policía Ministerial donde quedó a disposición del agente del Ministerio Público, Óscar Menchaca, quien se da a la tarea de recabar los elementos necesarios para consignar a la presunta responsable por el delito de homicidio calificado.

Alteración emocional

Una posible esquizofrenia aguda, con muestras de agresión, alucinaciones auditivas y visuales, estados de furia con intervalos de calma, desorientación en tiempo, espacio y persona, puede estar presente en Hermelinda Sandoval Vázquez, comenta, el médico legista, Daniel Ramírez Amador.

Aclarando que de ninguna manera sus comentarios obedecen a un diagnóstico integral sobre la situación real de la mujer acusada de asesinar a su propia hija de 25 días de nacida, el doctor comenta que en una depresión postparto, las conductas de las madres, pueden llegar hasta los más inusuales extremos.

Daniel Ramírez dice que aparentemente, la inculpada padece de los nervios y recibe medicamento para tratarse. El dicho de la mujer no ha sido confirmado por algún especialista, pero a simple vista, se puede apreciar una depresión bipolar.

El médico señala que sólo con un estudio psiquiátrico, se podrá establecer la salud mental de Hermelinda, quien puede estar pasando por una situación emocional, derivada del crimen cometido, que incluso afecta en la memoria reciente.

Por último, Ramírez Amador reconoce que Hermelinda responde a cuestionamientos sencillos, básicos, que en primera instancia, una persona trastornada de sus facultades mentales, no atendería claramente.

Sin respuestas

Con una garra de camiseta se adorna las trenzas. Entrelaza con sus dedos el cabello y remata con un moño. Escucha su nombre varias veces, no se inmuta. Sentada en una plancha de concreto, tras los barrotes, Hermelinda Sandoval Vázquez de 35 años actúa como una mujer trastornada.

?Ya comiste, quieres tomar algo.

? ?Linda?, voltea... ?Linda?, oye? pist, pist ?Linda?.

?Tienes un cigarro, quiero un cigarro. ?Responde la mujer y se levanta de su lugar. La petición es cumplida y Hermelinda dice: ?Quiero ir al Campo Santo?.

De 1.60 metros de estatura, aproximadamente, morena clara, delgada, cabello desaliñado y poblado de trenzas con moños rojos; playera blanca, nueva; un pantalón beige, de hombre, grande, muy sucio, apestoso y con los pies descalzos, Hermelinda se recarga en los barrotes que la privan de su libertad.

La mujer no responde a las preguntas directas, no gesticula al escuchar sobre su hija María, recién fallecida. El silencio es prolongado, toma asiento, se levanta, vuelve a la reja.

A la celda llega el Médico Legista, tiene la intención de dialogar con Hermelinda, necesita establecer un diagnóstico simple de la inculpada. Las preguntas llueven, las respuestas no figuran. Hermelinda sabe su papel, su próxima actuación será ante el Ministerio Público.

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